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Aditivos peligrosos
Con nuestra salud no se juega!Antigüamente los alimentos se conservaban con métodos e ingrredientes totalmente naturales como el humo, la sal el vinagre o las propias especias confimentarias, entre las cuales cabe destacar el tomillo y otras plantas antimicrobianas y antipútridas. Sin embargo en la actualidad los venenos no sólo proliferan en los cultivos y en los medicamentos, si no que también se utilizan en la conservación de los alimentos. Lo más grave es cuando no conformes la industria en la conservación se dedica a meter venenos legales en la coloración o en el sabor de una manera artificial. Actualmente hay más de 2.500 sutancias utilizadas por esta industria a la que solo le importa llenarse los bolsillos de euros.
El consumidor que tiene ante sí un producto alimentario debe de realizar un gran esfuerzo para conocer exactamente qué es los que le están metiendo en su organismo. Primeramente porque necesita de una buena lupa de aumento para poder leer la letra pequeña de esos ingredientes arificiales y en segundo lugar porque una vez identificados usted no dispone de información para desvelar esas claves en las que figuran escritos, así que el consumidor no tiene más remedio que acudir al Boletín Oficial del Estado (BOE del 12-1-96 para los edulcorantes, BOE del 22-1-96 para los colorantes y BOE del 22-3-97 para todos los demás) sin embargo no es aallí donde el consumidor encontrará los riesgos posibles que conlleva su uso. La Real Academia de la Lengua define la palabra “aditivo” de la siguiente manera: “Toda sustancia que, sin constituir por sí mísma un alimento ni poseer valor nutritivo, se agrega intencionadamente a los alimentos y bebidas en cantidades mínimas con objeto de modificar sus caracteres organolépticos o facilitar o mejorar su proceso de elaboración y/o conservación” (BOE 11-3-75)
La deducción bien clara es que la utilización de estos aditivos es puramente económica, es decir que el producto resulte atractivo para el consumidor, que se conserve por más tiempo para así ser rentable… etc. Los beneficiados siempre son los productores o fabricantes y la salud parece ser que importa bien poco si nos atenemos a los riesgos de estos productos a la larga en el cuerpo humano. Y no me vengan los señores legalistas con aquello de que cumplen la ley. ¿Qué ley? ¿La de España por ejemplo? Entonces que alguien me explique porqué en los países nórdicos están prohibidos casi todos los colorantes artificiales y en Estados Unidos solo se autorizan 9 y en España 23. ¿Alguna respuesta? ¿Porqué investigadores rusos sostienen que el Amaranto o sea el que nos viene en las etiquetas como E123 produce cáncer y alteraciones en los cromosomas estando prohibido en Rusia y Estados Unidos desde 1972? Curiosamente este colorante está autorizado en otros países como España y se utliza en sucedáneos de caviar, helados, salsas, conservas vegetales, mermeladas, conservas de pescado y yogur. En España se autoriza su uso en la elaboración de vinos, bebidas alcohólicas y huevas de pescado. Nos engañan, esa es la verdad. Mucho podríamos hablar de cómo nos engañan y envenenan legalmente muchas empresas que elaboran productos con todos estos venenos legales. Por ejemplo la famosa trucha asalmonada es trucha vulgar coloreada con Xantofilas, un colorante anaranjado derivado de los carotenoides y obtenido por síntesis química y que es utilizado en la alimentación de las truchas de picifactorías para conseguir un color más intenso de la carne con el consiguiente fraude para los consumidores.
Otro apartado preocupante son los edulcorantes, los cuales se utilizan muy a menudo en los mal llamados “productos Light”, y digo lo de mal llamados porque está demostrado que nunca ayudan a perder peso. Más de 40 gramos diarios de estos edulcorantes pueden provocar dolores abdominales, mareos, flatulencias y diarreas. Uno de los más temibles es el E951 (Aspartamo) que ha sido acusado de provocar convulsiones, estados de coma, tumores cerebrales y ceguera.. La famosa sacarina (E954) está prohibida en Francia y Canadá y es sabido su riesgo de contraer cáncer debido a su uso. Tanto es así que en Estados Unidos los productos que contienen sacarina están obligados a poner en la etiqueta: “puede ser peligroso para la salud”. Pero por desgracia y curiosamente, la Unión Europea se pone de acuerdo en muchas legislaciones que afectan a todos los países miembros y que son de obligado cumplimiento, mientras que en este aspecto cada país anda con la ley a su antojo y es así como encontramos muchos de estos productos prohibidos en países como Alemania, Francia, Reino Unido y sin embargo esos mismos productos o sustancias venenosas se toleran a los fabricantes de otros países como España por ejemplo.
Respecto a los conservante según investigadores japoneses el ácido sórbico (E200) podría tener efectos mutágenos. Y otro muy utilizado en la elaboración de vinos, los sulfitos (E220 al E228), provocan reacciones alérgicas, diarrea, problemas cutáneos y vómitos, además de destruir la vitamina B1. Otro conservate polémico, el E284 (ácido bórico) aún se autoriza en España a pesar de que la OMS lo considera inaceptable como aditivo. El listado de venenos legales es largo pero hay algunos dignos de ser mencionados y si aparecen en los productos que compramos es mejor desecharlos pro el bien de nuestra salud. El ácido cítrico (E330) puede provocar urticaria, los fosfatos (del E338 al E341) pueden producir desórdenes digestivos y descalcificaciones en los niños. Y hablaando de los niños: ¿sabe usted la cantidad de porquerías que contienen esos caramelitos y chuches de feria de mil colorines? ¿Realmente quiere usted que su hijo en el futuro sea un candidato a nuevas enfermedades?. Una noticia que leí hace poco reza así: “La Unión Europea está considerando la posibilidad de desautorizar algunos emulsionantes (desde el E431 al E436) debido a que podrían provocar alteraciones graves en el estómago. Es obvio que están jugando con nuestra salud, que solo se mira el bolsillo de las empresas y fabricantes de tanta porquería. De nosotros depende que ellos, los que las fabrican, las vendan o las acaben retirando. Por favor lee bien las etiquetas de los productos y actúa en consecuencia.
Mira bien en las etiquetas de los productos que consumes. La letra pequeña esconde muchos venenos legalizados por el sistema en beneficio de los de siempre: los ricos y los fabricantes industriales. No te dejes engañar: un producto natural, caduca antes pero no debe contener ni colorantes, ni conservantes. La química hace milagros de conservación que solo benefician a los bolsillos de los fabricantes. Si los productos que contienen todas esas sustancias, bajan en ventas, os aseguro que ya se espabilaran para la fabricación de productos más naturales. De nosotros depende, de los propios consumidores. Tómate tiempo cuando vayas a comprar en leer las etiquetas. Aprovecho la ocasión para revindicar una ley que por fín obligue a envasar en botellas reciclables y a hacer constar en las etiquetas cuando un producto contiene un alimento o producto modificado genéticamente. A continuación os expongo el listado completo de todos los conservantes, colorantes y aditivos, en su mayoría químicos, que se usan en la industria conservera y alimentaria.
En rojo los peligrosos, en azul los aceptables pero dudosos y en verde los naturales.
Listado completo
E100
Curcumina. Colorante amarillo, de origen natural. Constituye una parte del curry. Es un extracto de la curcuma, rizoma procedente de la India. Se parece al gengibre, incluso en el olor. Algo amargo. Se obtiene también químicamente. Se obtiene por síntesis.
Alimentos: mantequillas, quesos, leche, mostazas, té y productos de pastelería.
Toxicidad: ninguna
E101 Lactoflavina. Colorante amarillo. Origen: natural (huevos, leche, hígado). También se obtiene por medios químicos. Es la vitamina B-2
Alimentos: mantequillas, quesos, leches, productos de pastelería y postres instantáneos.
Toxicidad: ninguna
E102 Tartrazina. colorante amarillo artificial. Pertenece al grupo de de los colorantes azoicos.
Alimentos:Productos de pastelería y pescados.
Toxicidad: ALTA. Es peligroso. Puede producir asmas, alergias y eczemas, si se mezcla con analgésicos como la spirina por ejemplo.
E103 Crisoina S. Colorante amarillo. Artificial. Prohibido desde 1978 en todos los paises del mercado común.
Alimentos: pastelería y helados
Toxicidad: peligroso, especialmente para los niños.
E104 Amarillo de Quinoleína. colorante amarillo artificial. Inocuidad controvertida.
Alimentos: Pastelería y helados.
Toxicidad: sospechoso. Evitarlo
E105 Amarillo sólido. Colorante amarillo artificial del grupo de los colorantes azoicos. Prohibido desde 1978 en todos los paises del Mercado Común.
Alimentos: pastelería y helados.
Toxicidad: peligroso. Provoca alergias si se mezcla con analgésicos. Rechazar.
E106 Fosfato de Lactoflavina. Colorante amarillo de la vitamina B-2. Muchas plantas lo poseen. Tambien es conocido como E101a
Alimentos: pescados y productos de pastelería.
Toxicidad: no es tóxico.
E110 Amarillo naranja S. Colorante anaranjado artificial. Pertenece al grupo de los colorantes azoicos.
Alimentos: galletas y productos de pastelería.
Toxicidad: Peligroso! Provoca alergias si se mezcla con analgésicos.. Causa urticaria y asma. No usar
107 Amarillo 2G. Colorante amaillento artificial
Alimentos: galletas y productos de pastelería.
Toxicidad: peligoso! Mismos efectos que el E110.
E111 Naranja GGN.
Colorante anaranjado artificial. Prohibido desde 1978 en todos los paises del Mercado Común
Alimentos: caramelos, helados y pastelería.
Toxicidad: peligroso!, especialmente para los niños No usar.
E120 Cochinilla o ácido carmínico.
Colorante rojo carmín.
Alimentos: sidras, vermouths, aperitivos.
Toxicidad: Muy peligroso, en especial para los niños si se mezcla con analgésicos. Se han detectado en experimentos hechos en ratas, una disminución del crecimiento y proliferación del tejido del bazo en los conejos. Produce hiperactividad en los niños. Si lo encontrais, denunciadlo.
E121 Orcilla.
Colorante rojizo que se extrae de los líquenes pero que también se obtiene por síntesis.
Prhibido desde 1978 en todos los paises del Mercado Común.
Alimentos: sopas preparadas, potajes, pastelería y galletas.
Toxicidad: peligroso.
E122 Azorrubina.
Colorante rojo artificial.
En experimentos sobre ratones, se observó anemias, linfomas y tumores.
Alimentos: caramelos, helados y pastelería.
Toxicidad: Sospechoso pese a la poca información sobre él.
E123 Amaranto.
Colorante rojo artificial. Pertenece al grupo escalofriante de los azoicos.
Prohibido en URSS y EEUU.
Alimentos: caramelos y pastelería.
Toxicidad: peligroso.Puede producir cáncer.
E125 Escarlata G.N.
Colorante rojo oscuro artificial. Pertenece al famoso grupo de los azoicos.
Es muy dificil eliminar por el organismo.
En 1978 se prohibió en los paises del Mercado Común.
Alimentos: caramelos y pastelería.
Toxicidad: peligroso. produce alergias mezclado con analgésicos, hipertiroidismo y fototoxicidad.
E126 Ponceau 6R
Colorante rojo oscuro artificial. Pertenece al grupo de los azoicos.
En 1978 se prohibe en todos los paises del Mercado Común.
Experimentado en ratas se produjo carcinomas, sarcomas y adenomas.
Aliemntos: frutos rojos, pastelería y caramelos.
Toxicidad: peligroso. En las personas provoca alergias.
E127 Eritrosina
Colorante rojo artificial.
Inhibe la acción de la pepsina y altera la función tiroidea.
Aliemtos: frutos rojos.
Toxicidad: muy sospechosa. Abstenerse.
128 Rojo 2G
Colorante rojo artificial.
Produce alergias
Toxicidad: peligroso. Desconfiar.
E130 Azul de Antraquinona
Colorante azul artificial.
Es un potencial cancerígeno. Produce alergias y urticaria en pocos minutos.
Aliemtos: pastelería.
Toxicidad: peligroso, desconfiar.
E131 Azul patente V
Colorante artificial azulado.
Cancerígeno. Provoca alergias y urticaria
Alimentos: pastelería.
Toxicidad: peligroso, desconfiar.
E132 Indigotina I
Colorante artificial azulado.
Alimentos: sopas preparadas, tés, galletas y pastelería.
Toxicidad: Ninguna, pero tampoco es útil.
133 Azul brillante FCF
Colorante artificial azulado
Toxicidad: evitar.
E140 Clorofila A y B.
Colorante verde que se extrae de plantas. se obtiene también químicamente.
Alimentos: mostazas.
Toxicidad: No es tóxico.
E141 Complejos cúpricos de clorofilas y clorofilinas
Colorante verde. Se obtiene de clorofilas y clofilinas que contienen cobre.
Alimentos: legumbres
Toxicidad: No es tóxico.
E142 Verde ácido artificial.
Potencial cancerígeno
Toxicidad: Poca, pero evitarlo
E150 Caramelo
Colorante amarronado. se obtiene en presencia de amoníaco.
Provoca alteraciones sanguíneas en ratas experimentadas.
Alimentos: chocolate, bebidas, salasa de soja, etc.
Toxicidad: Evitarlo.
E151 Negro brillante BN
Colorante artificial negro.
Por la acción del calor se convierte en tóxico.
Produjo quistes en los intestinos en experimentos con cerdos.
Toxicidad, poca, pero yo no lo tomaría.
E152 Negro 7984
Colorante artificial negro.
Se prohibió en 1978 en los paises del Mercado Común.
Alimentos: pastelería.
Toxicidad: peligroso. abstenerse.
E153 Carbo medicinalis vegetalis.
Colorante negro obtenido del carbón vegetal.
Alimentos: conservas vegetales, condimetos, pastelería y galletas.
Toxicidad: Aunque no es tóxico, puese ser peligroso dependiendo de su pureza. No tomarlo.
154 Marrón FK
Colorante artificial.
Del grupo de los azoicos.
Tiene los mismos efectos que el E123.
Experimentos con bacterias han demostrado mutaciones genéticas.
Alimentos: ahumados
Toxicidad: peligroso.Sospechoso.
155 Marrón HT
Colorante marrón artificial. Grupo azoicos
Efectos como el 154
Toxicidad: Evitarlo, desconfiar.
E160 Caretenoides
Colorantes naturales. Se obtienen por extractos de plantas. Se obtienen también sintéticamente.
Toxicidad: ninguna, es aceptable y además el organismo convierte este colorante en vitaminas.
E161 Xantofilas
Colorantes naturales naranja. Se consigue por medio de las plantas (carotenoides)
Alimentos: galletas y pastelería.
Toxicidad: No es tóxico (menos mal)
E162 Betanina o rojo de Remolacha.
Colorante natural conseguido de extractos de remolacha.
Alimentos: pastelería.
Toxicidad: no es tóxico.
E163 Antocianinas.
Colrorante azul, violeta o rojo.
Origen: natural. Extractos de legumbres.
Alimentos: Pastelería.
Toxicidad: no es tóxico.
E170 Carbonato de calcio.
Color: blanco o gris.
Origen: mineral
Efectos: poco se sabe.
Alimentos: pastelería.
Toxicidad: no es tóxico.
E171 Bióxido de Titanio.
Color: blanco.
Origen: a base de titanio.
Efectos: Puede bloquear la respiración celular, en especial en riñones e hígado.
Alimentos: decoración de pasteles
Toxicidad: peligroso, evitarlo.
E172 Óxidos e hidróxidos de hierro.
Colorante amarillo
Origen hierro.
Alimentos: Decorados de pastelería.
Toxicidad: No es tóxico, pero mejor evitarlo.
E173 Aluminio.
Colorante gris o plateado.
Origen: aluminio.
Inocuidad controvertida.
Efectos: en cantidades importantes o con muchas impurezas resulta peligroso.
Alimentos: pastelería.
Toxicidad: evitarlo
E174 Plata
Poco utlizado.
E175 Oro
Colorante color oro.
Origen: oro
Poco utilizado
E180 Pigmento Rubí
Colorante rojo.
Origen: sintético.
sospechoso de toxicidad.
Alimentos: en las cortezas de ciertos quesos.
Toxicidad: evitarlo y desconfiar.
E181 Tierra sombra quemada.
Colorante color tierra.
Origen: combustión de hierro, manganeso, calcio y aluminio.
Alimentos: se encuentra en la corteza de ciertos quesos.
En 1978 se prohibió en todos los paises del Mercado Común.
Toxicidad: muy peligroso. Denunciad los productos.
CONSERVANTES
E200
Ácido sórbico.
Conservante natural
Origen: Natural de plantas y sintético.
Alimentos: leche fermentada y yogurs.
Toxicidad: ninguna
E201 Sorbato de Sodio.
Conservante natural o artificial.
Se obtiene de la naturaleza, pero también, artificialmente.
El organismo humano lo metaboliza perfectamente.
Alimentos: leche fermentada y yogur.
Toxicidad: ninguna.
E202 Sorbato de Potasio.
Conservante natural o artificial.
Se obtiene de la naturaleza, aunque se fabrica artificialmente.
El organismo lo asimila perfectamente.
Alimentos: leche fermentada y yogur.
Toxicidad: ninguna
E203 Sorbato de Calcio
Se obtiene en la naturaleza y artificialmente.
Bien asimilado por el organismo.
Alimentos: leche fermentada y yogur.
Toxicidad: ninguna.
¡¡¡ CUIDADO CON LOS QUE VIENEN A CONTINUACIÓN!!! E210
Acido Benzoico.
Sustancia ajena al organismo humano.
Puede presentar problemas toxicológicos y alergias.
Su acumulación en el organismo puede riesgos de cáncer. Produce asma y urticaria si se toma al mismo tiempo que colorantes. En estudios llevados a cabo con animales provocó ataques epilépticos.
ATENCIÓN: Si se mezcla con el E222 provoca problemas neurológicos.
Alimentos: mariscos en conserva y caviar.
Toxicidad: Muy peligroso. (No prohibido)
E211 Acido Benzoico.
Sustancia ajena al organismo humano.
Puede presentar problemas toxicológicos y alergias.
Su acumulación en el organismo puede riesgos de cáncer. Produce asma y urticaria si se toma al mismo tiempo que colorantes. En estudios llevados a cabo con animales provocó ataques epilépticos.
ATENCIÓN: Si se mezcla con el E222 provoca problemas neurológicos.
Alimentos: mariscos en conserva y caviar.
Toxicidad: Muy peligroso. (No prohibido)
E212 Benzoato de Potasio
Sustancia ajena al organismo humano.
Puede presentar problemas toxicológicos y alergias.
Su acumulación en el organismo puede riesgos de cáncer. Produce asma y urticaria si se toma al mismo tiempo que colorantes. En estudios llevados a cabo con animales provocó ataques epilépticos.
ATENCIÓN: Si se mezcla con el E222 provoca problemas neurológicos.
Alimentos: mariscos en conserva y caviar.
Toxicidad: Muy peligroso. (No prohibido)
E213 Benzoato de Calcio.
Sustancia ajena al organismo humano.
Puede presentar problemas toxicológicos y alergias.
Su acumulación en el organismo puede riesgos de cáncer. Produce asma y urticaria si se toma al mismo tiempo que colorantes. En estudios llevados a cabo con animales provocó ataques epilépticos.
ATENCIÓN: Si se mezcla con el E222 provoca problemas neurológicos.
Alimentos: mariscos en conserva y caviar.
Toxicidad: Muy peligroso. (No prohibido)
E214 P-hidroxibenzoato de Etilo.
Sustancia ajena al organismo humano.
Puede presentar problemas toxicológicos y alergias.
Su acumulación en el organismo puede riesgos de cáncer. Produce asma y urticaria si se toma al mismo tiempo que colorantes. En estudios llevados a cabo con animales provocó ataques epilépticos. En ratas redujo el crecimiento.
ATENCIÓN: Si se mezcla con el E222 provoca problemas neurológicos.
Alimentos: mariscos en conserva y caviar.
Toxicidad: Muy peligroso. (No prohibido)
E215 Derivado sódico del ester etílico del ácido p-hidroxibenzoico.
Sustancia ajena al organismo humano.
Puede presentar problemas toxicológicos y alergias. Riesgos de cáncer.
Su acumulación en el organismo puede riesgos de cáncer. Produce asma y urticaria si se toma al mismo tiempo que colorantes. En estudios llevados a cabo con animales provocó ataques epilépticos. En ratas redujo el crecimiento.
ATENCIÓN: Si se mezcla con el E222 provoca problemas neurológicos.
Alimentos: mariscos en conserva y caviar.
Toxicidad: Muy peligroso. (No prohibido)
E216 P-hidroxibenzoato de Propilo.
Sustancia ajena al organismo humano.
Puede presentar problemas toxicológicos y alergias.
Su acumulación en el organismo puede riesgos de cáncer. Produce asma y urticaria si se toma al mismo tiempo que colorantes. En estudios llevados a cabo con animales provocó ataques epilépticos. En ratas redujo el crecimiento.
ATENCIÓN: Si se mezcla con el E222 provoca problemas neurológicos.
Alimentos: mariscos en conserva y caviar.
Toxicidad: Muy peligroso. (No prohibido)
E217 Derivado sódico del ester propílico del ácido p-hidroxibezoico.
Sustancia ajena al organismo humano.
Puede presentar problemas toxicológicos y alergias.
Su acumulación en el organismo puede riesgos de cáncer. Produce asma y urticaria si se toma al mismo tiempo que colorantes. En estudios llevados a cabo con animales provocó ataques epilépticos. En ratas redujo el crecimiento.
ATENCIÓN: Si se mezcla con el E222 provoca problemas neurológicos.
Alimentos: mariscos en conserva y caviar.
Toxicidad: Muy peligroso. (No prohibido)
E218 P-hidroxibenzoato de metilo
Sustancia ajena al organismo humano.
Provoca alteraciones graves en el sentido del gusto.
Puede presentar problemas toxicológicos y alergias.
Su acumulación en el organismo puede riesgos de cáncer. Produce asma y urticaria si se toma al mismo tiempo que colorantes. En estudios llevados a cabo con animales provocó ataques epilépticos. En ratas redujo el crecimiento.
ATENCIÓN: Si se mezcla con el E222 provoca problemas neurológicos.
Alimentos: mariscos en conserva y caviar.
Toxicidad: Muy peligroso. (No prohibido)
E219 P-hidroxibenzoato metil de sodio
Sustancia ajena al organismo humano.
Puede presentar problemas toxicológicos y alergias.
Su acumulación en el organismo puede riesgos de cáncer. Produce asma y urticaria si se toma al mismo tiempo que colorantes. En estudios llevados a cabo con animales provocó ataques epilépticos. En ratas redujo el crecimiento.
ATENCIÓN: Si se mezcla con el E222 provoca problemas neurológicos.
Alimentos: mariscos en conserva y caviar.
Toxicidad: Muy peligroso. (No prohibido)
E220 Anhídrido sulfuroso.
Provoca irritaciones del tubo digestivo.
Hace inactiva la vitamina B1 y su consumo prolongado puede producir avitaminosis (carencia de vitaminas en el organismo), provoca dolores de cabeza y vómitos.
Alimentos: cervezas, vinos, zumos de frutas.
Toxicidad: peligroso, no tomar.
E221 Sulfato de sodio.
Provoca irritaciones del tubo digestivo.
Hace inactiva la vitamina B1 y su consumo prolongado puede producir avitaminosis (carencia de vitaminas en el organismo), provoca dolores de cabeza y vómitos.
Alimentos: cervezas, vinos, zumos de frutas.
Toxicidad: peligroso, no tomar.
E222 Bisulfito de sodio.
Provoca irritaciones del tubo digestivo.
Hace inactiva la vitamina B1 y su consumo prolongado puede producir avitaminosis (carencia de vitaminas en el organismo), provoca dolores de cabeza y vómitos.
Alimentos: cervezas, vinos, zumos de frutas.
Toxicidad: peligroso, no tomar.
E223 Disulfito de sodio.
Provoca irritaciones del tubo digestivo.
Hace inactiva la vitamina B1 y su consumo prolongado puede producir avitaminosis (carencia de vitaminas en el organismo), provoca dolores de cabeza y vómitos.
Alimentos: cervezas, vinos, zumos de frutas.
Toxicidad: peligroso, no tomar.
E224
Disulfito de potasio.
Provoca irritaciones del tubo digestivo.Peligroso para los asmáticos
Hace inactiva la vitamina B1 y su consumo prolongado puede producir avitaminosis (carencia de vitaminas en el organismo), provoca dolores de cabeza y vómitos.
Alimentos: cervezas, vinos, zumos de frutas.
Toxicidad: peligroso, no tomar.
E225
Disulfito de calcio.
Provoca irritaciones del tubo digestivo.
Hace inactiva la vitamina B1 y su consumo prolongado puede producir avitaminosis (carencia de vitaminas en el organismo), provoca dolores de cabeza y vómitos.Muy peligroso para los asmáticos.
Alimentos: cervezas, vinos, zumos de frutas.
Toxicidad: peligroso, no tomar.
E226
Sulfito de calcio.
Provoca irritaciones del tubo digestivo.
Hace inactiva la vitamina B1 y su consumo prolongado puede producir avitaminosis (carencia de vitaminas en el organismo), provoca dolores de cabeza y vómitos.
Alimentos: cervezas, vinos, zumos de frutas.
Toxicidad: peligroso, no tomar.
E227
Bisulfito de calcio.
Provoca irritaciones del tubo digestivo.
Hace inactiva la vitamina B1 y su consumo prolongado puede producir avitaminosis (carencia de vitaminas en el organismo), provoca dolores de cabeza y vómitos.
Alimentos: cervezas, vinos, zumos de frutas.
Toxicidad: peligroso, no tomar.
E230
Difenilo
Este producto penetra en los frutos y no se puede eliminar al lavarlos.
Provoca afecciones renales y hepáticas.
Actúa como antimicótico para el tratamiento superficial en los cítricos y en los plátanos.
Puede producir irritaciones en los ojos y en la nariz.
Toxicidad: peligroso, sobre todo en enfermos y niños.
E231 O-fenilfenol
Este producto penetra en los frutos y no se puede eliminar al lavarlos.
Provoca afecciones renales y hepáticas.
Actúa como antimicótico para el tratamiento superficial en los cítricos y en los plátanos.
Puede producir irritaciones en los ojos y en la nariz.
Toxicidad: peligroso, sobre todo en enfermos y niños.
E232 O-fenilfenolato
Este producto penetra en los frutos y no se puede eliminar al lavarlos.
Provoca afecciones renales y hepáticas.
Actúa como antimicótico para el tratamiento superficial en los cítricos y en los plátanos.
Puede producir irritaciones en los ojos y en la nariz.
Toxicidad: peligroso, sobre todo en enfermos y niños.
E233 Tiabendazol
Este producto penetra en los frutos y no se puede eliminar al lavarlos.
Provoca afecciones renales y hepáticas.
Actúa como antimicótico para el tratamiento superficial en los cítricos y en los plátanos.
Puede producir irritaciones en los ojos y en la nariz.
Toxicidad: peligroso, sobre todo en enfermos y niños.
E236 Ácido fórnico
Este producto puede producir un bloqueo de los enzimas ferruginosos
Es vevenoso en grandes dosis.
Está prohibido en varios paises.
Toxicidad: Sospechoso. Muy cáustico.
E237 Formiato de sodio
Este producto puede producir un bloqueo de los enzimas ferruginosos
Es vevenoso en grandes dosis.
Está prohibido en varios paises.
Toxicidad: Sospechoso.
E238 Hexametilenotetramina
Conservante que puede provocar mutaciones genéticas y cáncer. (¿Dónde está la ayuda contra el cáncer si se permite esta basura en alimentos?. Produce desarreglos intestinales o urinarios.
Alimentos: conservas de pescado, caviar y cortezas de quesos provolone.
En Francia se prohibió en el año 1972.
Toxicidad: peligroso. Evitar y desconfiar.
E240 Ácido bórico.
Conservante antiséptico que según la OMS es inaceptable como aditivo alimentario a pesar de que aún se usa por unos cuantos fabricantes “asesinos”.
Los iones bóricos se oponen a la síntesis de la glutamina en el cerebro
Prohibido en la CEE.
Alimentos: pescados y caviar.
Toxicidad: Sospechoso. Evitarlo o mejor aún no comprar los productos que lo utilicen.
E241 Tetraborato de sodio
Conservante antiséptico que según la OMS es inaceptable como aditivo alimentario a pesar de que aún se usa por unos cuantos fabricantes “asesinos”.
Los iones bóricos se oponen a la síntesis de la glutamina en el cerebro
Prohibido en la CEE.
Alimentos: pescados y caviar.
Toxicidad: Sospechoso. Evitarlo o mejor aún no comprar los productos que lo utilicen
E249
Nitrito de Potasio.
Destructor potencial de glóbulos rojos, cancerígeno.
Toxicidad: peligroso. No tomar.
E250 Nitrito de sodio.
Destructor potencial de glóbulos rojos, cancerígeno.
Puede provocar accidentes vasculares.
Alimentos: Embutidos. (Mira bien lo que compras y rechaza estas basuras)
Toxicidad: peligroso. No tomar.
E251 Nitrato de sodio.
Destructor potencial de glóbulos rojos, cancerígeno.
Puede provocar accidentes vasculares.
Alimentos: Embutidos. (Mira bien lo que compras y rechaza estas basuras)
Toxicidad: peligroso. No tomar.
E252 Nitrato de Potasio
Destructor potencial de glóbulos rojos, cancerígeno.
Puede provocar accidentes vasculares.
Alimentos: Embutidos. (Mira bien lo que compras y rechaza estas basuras)
Toxicidad: peligroso. No tomar.
E260 Ácido acético.
Acidificante de origen natural
Prohibido en varios paises si no es de origen vínico.
Toxicidad: si es de origen vínico no presenta toxicidad.
Alimentos: vinagre, condimentos y pan industrial.
E261 Acetato de Potasio.
Acidificante de origen natural
Prohibido en varios paises si no es de origen vínico.
Toxicidad: si es de origen vínico no presenta toxicidad.
Alimentos: vinagre, condimentos y pan industrial.
E262 Diacetato de Sodio.
Acidificante de origen natural
Prohibido en varios paises si no es de origen vínico.
Toxicidad: si es de origen vínico no presenta toxicidad.
Alimentos: vinagre, condimentos y pan industrial.
E263 Acetato de calcio.
Acidificante de origen natural
Prohibido en varios paises si no es de origen vínico.
Toxicidad: si es de origen vínico no presenta toxicidad.
Alimentos: vinagre, condimentos y pan industrial.
E270 Ácido láctico.
Conservante de origen natural o químico.
se utliza como acidulante.
Puede presentar cierta toxicidad en los niños recién nacidos.
Alimentos: bebidas y yogurs.
E280 Ácido propiónico.
No presenta toxicidad. El cuerpo lo metaboliza como un ácido graso.
Evitarlo las personas con migraña. (Esto debería figurar en las etiquetas, digo yo)
Alimentos: pan industrial.(El pan nuestro de cada día…)
E281 Propionato de Sodio.
No presenta toxicidad. El cuerpo lo metaboliza como un ácido graso.
Evitarlo las personas con migraña. (Esto debería figurar en las etiquetas, digo yo)
Alimentos: pan industrial.(El pan nuestro de cada día…)
E282 Propionato de calcio
No presenta toxicidad. El cuerpo lo metaboliza como un ácido graso.
Evitarlo las personas con migraña. (Esto debería figurar en las etiquetas, digo yo)
Alimentos: pan industrial.(El pan nuestro de cada día…)
E290 Anhídrido carbónico.
Se encuantra en bebidas gaseosas
Aumenta los efectos del alcohol.
No presenta toxicidad.
E300 Ácido ascórbico.
Antioxidante de origen químico que no debe confundirse con la vitamina C natural
Alimentos: conservas, salsas y bebidas.
Toxicidad: ninguna.
E301 Ascorbato de Sodio.
Antioxidante de origen químico que no debe confundirse con la vitamina C natural
Alimentos: conservas, salsas y bebidas.
Toxicidad: ninguna.
E302 Ascorbato de Calcio.
Antioxidante de origen químico que no debe confundirse con la vitamina C natural
Alimentos: conservas, salsas y bebidas.
Toxicidad: ninguna.
E303 Diacetato de Ascorbilo.
Antioxidante de origen químico que no debe confundirse con la vitamina C natural
Alimentos: conservas, salsas y bebidas.
Toxicidad: ninguna.
E304 Palmitato de ascorbilo
Antioxidante de origen químico que no debe confundirse con la vitamina C natural
Alimentos: conservas, salsas y bebidas.
Toxicidad: ninguna.
E306 Extractos de origen natural ricos en Tocoferol.
Vitamina E. Antioxidante de origen natural
Alimentos: Productos de dietética.
Toxicidad: Ninguna.
E307 Alfa-Tocoferol sintético
Alimentos: Productos de dietética.
Toxicidad: ninguna.
E308 Gama-Tocoferol sintético.
Alimentos: Productos de dietética.
Toxicidad: ninguna.
E309 Delta-Tocoferol sintético
Alimentos: Productos de dietética.
Toxicidad: ninguna.
E310 Galato de propilo
Antioxidante de origen químico.
Efectos aun desconocidos.
Toxicidad: Desconfiar y evitar en los niños.
E311 Gelato de Octilo
Antioxidante de origen químico
En fuertes dosis provoca reacciones en la mucosa bucal.
Los alérgicos a la aspirina no deben tomarlo Puede producir dermatitis.
Se encuentra en grasas y aceites
Toxicidad: peligroso, evitar
E312 Gelato de Dodecilo
Antioxidante de origen químico
En fuertes dosis provoca reacciones en la mucosa bucal.
Los alérgicos a la aspirina no deben tomarlo Puede producir dermatitis.
Se encuentra en grasas y aceites
Toxicidad: peligroso, evitar
E320 Butilhidroxianisol o BHA
Antioxidante de origen químico.
Aumenta el colesterol, alergias.
Se acumula en el cuerpo y puede provocar tumores en el hígado. Potencial cancerígeno.
Se encuentra en grasas y aceites y purés de patatas.
Toxicidad: peligroso, evitar
E321 Butilhidroxitol o BHT
Antioxidante de origen químico. Según la OMS produce atrasos en el crecimiento.
Aumenta el colesterol, alergias.
Se acumula en el cuerpo y puede provocar tumores en el hígado. Potencial cancerígeno.
Se encuentra en grasas y aceites y purés de patatas.
Toxicidad: peligroso, evitar
E322 Lecitina
Fosfoaminolípido que se extrae de la clara del huevo o de la soja y actúa como emulsionante. Se utiliza en medicina para tratar la demencia senil.
Se encuentra en chocolates, leches en polvo y margarinas.
No presenta toxicidad alguna
E325 Lactato de Sodio
Sal del ácido láctico
Se encuentra en productos de confitería y quesos fundidos.
No presenta toxicidad alguna
E326 Lactato de Potasio
Sal del ácido láctico
Se encuentra en productos de confitería y quesos fundidos.
No presenta toxicidad alguna
E327 Lactato de Calcio
Sal del ácido láctico
Se encuentra en productos de confitería y quesos fundidos.
No presenta toxicidad alguna
E330 Ácido cítrico
Generalmente de origen químico.
Se emplea en bebidas gaseosas y “colas”.
En casos aislados puede provocar urticaria y edemas de Quincke
Como todo ácido, en cantidades desorbitadas puede causar pequeñas úlceras en la membrana mucosa de la boca y puede erosionar los dientes.
Se encuentra en vinos, quesos y bebidas gaseosas.
No es tóxico, pero tampoco recomendable
E331 Citrato de sodio.
Generalmente de origen químico.
Se emplea en bebidas gaseosas y “colas”.
En casos aislados puede provocar urticaria y edemas de Quincke
Como todo ácido, en cantidades desorbitadas puede causar pequeñas úlceras en la membrana mucosa de la boca y puede erosionar los dientes.
Se encuentra en vinos, quesos y bebidas gaseosas.
No es tóxico, pero tampoco recomendable
E332 Citrato de Potasio
Generalmente de origen químico.
Se emplea en bebidas gaseosas y “colas”.
En casos aislados puede provocar urticaria y edemas de Quincke
Como todo ácido, en cantidades desorbitadas puede causar pequeñas úlceras en la membrana mucosa de la boca y puede erosionar los dientes.
Se encuentra en vinos, quesos y bebidas gaseosas.
No es tóxico, pero tampoco recomendable
E333 Citrato de Calcio
Generalmente de origen químico.
Se emplea en bebidas gaseosas y “colas”.
En casos aislados puede provocar urticaria y edemas de Quincke
Como todo ácido, en cantidades desorbitadas puede causar pequeñas úlceras en la membrana mucosa de la boca y puede erosionar los dientes.
Se encuentra en vinos, quesos y bebidas gaseosas.
No es tóxico, pero tampoco recomendable
E334 Ácido tartárico
Se encuentra en mermeladas y bebidas gaseosas
No es tóxico
E335 Tartrato de Sodio
Sal del ácido tartárico
Se encuentra en mermeladas y bebidas gaseosas
No es tóxico
E336 Tartrato de potasio
Sal del ácido tartárico
Se encuentra en mermeladas y bebidas gaseosas
No es tóxico
E337 Tartrato de sodio y Potasio
Sal del ácido tartárico
Se encuentra en mermeladas y bebidas gaseosas
No es tóxico
LISTADO EN INGLÉS
E 100 Curcumin
E 101 (i) Riboflavin (ii) Riboflavin-5′-phosphate
E 102 Tartrazine
E 104 Quinoline Yellow
E 110 Sunset Yellow FCF, Orange Yellow S E 120 Cochineal, Carminic acid, Carmines
E 122 Azorubine, Carmoisine
E 123 Amaranth
E 124 Ponceau 4R, Cochineal Red A
E 127 Erythrosine
E 128 Red 2G
E 129 Allura Red AC
E 131 Patent Blue V
E 132 Indigotine, Indigo carmine
E 133 Brilliant Blue FCF
E 140 Chlorophylis and Chlorophyllins: (i) Chlorophylls (ii) Chlorophyllins
E 141 Copper complexes of chlorophylls and chlorophyllins (i) Copper complexes of chlorophylls (ii) Copper complexes of chlorophyllins
E 142 Greens S
E 150a Plain caramel
E 150b Caustic sulphite caramel
E 150c Ammonia caramel
E 150d Sulphite ammonia caramel
E 151 Brilliant Black BN, Black PN
E 153 Vegetable carbon
E 154 Brown FK
E 155 Brown HT
E 160a Carotenes: (i) Mixed carotenes (ii) Beta-carotene
E 160b Annatto, bixin, norbixin
E 160c Paprika extract, capsanthin, capsorubin
E 160d Lycopene
E 160e Beta-apo-8′-carotenal (C 30)
E 160f Ethyl ester of beta-apo-8′-carotenic acid (C 30)
E 161b Lutein
E 161g Canthaxanthin
E 162 Beetroot Red, betanin
E 163 Anthocyanins
E 170 Calcium carbonates
E 171 Titanium dioxide
E 172 Iron oxides and hydroxides
E 173 Aluminium
E 174 Silver
E 175 Gold
E 180 Latolrubine BK
E 200 Sorbic acid
E 202 Potassium sorbate
E 203 Calcium sorbate
E 210 Benzoic acid
E 211 Sodium benzoate
E 212 Potassium benzoate
E 213 Calcium benzoate
E 214 Ethyl p-hydroxybenzoate
E 215 Sodium ethyl p-hydroxybenzoate
E 216 Propyl p-hydroxybenzoate
E 217 Sodium propyl p-hydroxybenzoate
E 218 Methyl p-hydroxybenzoate
E 219 Sodium methyl p-hydroxybenzoate
E 220 Sulphur dioxide
E 221 Sodium sulphite
E 222 Sodium hydrogen sulphite
E 223 Sodium metabisulphite
E 224 Potassium metabisulphite
E 226 Calcium sulphite
E 227 Calcium hydrogen sulphite
E 228 Potassium hydrogen sulphite
E 230 Biphenyl, diphenyl
E 231 Orthophenyl phenol
E 232 Sodium orthophenyl phenol
E 233 Thiabendazole
E 234 Nisin
E 235 Natamycin
E 239 Hexamethylene tetramine
E 242 Dimethyl dicarbonate
E 250 Sodium nitrite
E 251 Sodium nitrate
E 252 Potassium nitrate
E 260 Acetic acid
E 261 Potassium acetate
E 262 Sodium acetates (i) Sodium acetate (ii) Sodium hydrogen acetate (sodium diacetate)
E 263 Calcium acetate
E 270 Lactic acid
E 280 Propionic acid
E 281 Sodium propionate
E 282 Calcium propionate
E 283 Potassium propionate
E 284 Boric acid
E 285 Sodium tetraborate (borax)
E 249 Potassium nitrite
E 290 Carbon dioxide
E 296 Malic acid
E 297 Fumaric acid
E 300 Ascorbic acid
E 301 Sodium ascorbate
E 302 Calcium ascorbate
E 304 Fatty acid esters of ascorbic acid (i) Ascorbyl palmitate (ii) Ascorbyl stearate
E 306 Tocopherol-rich extract
E 307 Alpha-tocopherol
E 308 Gamma-tocopherol
E 309 Delta-tocopherol
E 310 Propyl gallate
E 311 Octyl gallate
E 312 Dodecyl gallate
E 315 Erythorbic acid
E 316 Sodium erythorbate
E 320 Butylated hydroxyanisole (BHA)
E 321 Butylated hydroxytoluene (BHT)
E 322 Lecithins
E 325 Sodium lactate
E 326 Potassium lactate
E 327 Calcium lactate
E 330 Citric acid
E 331 Sodium citrates (i) Monosodium citrate (ii) Disodium citrate (iii) Trisodium citrate
E 332 Potassium citrates (i) Monopotassium citrate (ii) Tripotassium citrate
E 333 Calcium citrates (i) Monocalcium citrate (ii) Dicalcium citrate (iii) Tricalcium citrate
E 334 Tartaric acid (L(+)-)
E 335 Sodium tartrates (i) Monosodium tartrate (ii) Disodium tartrate
E 336 Potassium tartrates (i) Monopotassium tartrate (ii) Dipotassium tartrate
E 337 Sodium potassium tartrate
E 338 Phosphoric acid
E 339 Sodium phosphates (i) Monosodium phosphate (ii) Disodium phosphate (iii) Trisodium phosphate
E 340 Potassium phosphates (i) Monopotassium phosphate (ii) Dipotassium phosphate (iii) Tripotassium phosphate
E 341 Calcium phosphates
E 341 Calcium phosphates (i) Monocalcium phosphate (ii) Dicalcium phosphate (iii) Tricalcium phosphate
E 350 Sodium malates (i) Sodium malate (ii) Sodium hydrogen malate
E 351 Potassium malate
E 352 Calcium malates (i) Calcium malate (ii) Calcium hydrogen malate
E 353 Metatartaric acid
E 354 Calcium tartrate
E 355 Adipic acid
E 356 Sodium adipate
E 357 Potassium adipate
E 363 Succinic acid
E 380 Triammonium citrate
E 385 Calcium disodium ethylene diamine tetra-acetate (Calcium disodium EDTA)
E 400 Alginic acid
E 401 Sodium alginate
E 402 Potassium alginate
E 403 Ammonium alginate
E 404 Calcium alginate
E 405 Propan-1,2-diol alginate
E 406 Agar
E 407 Carrageenan
E 407a Processed eucheuma seaweed [Note - this additive was added by an amendment agreed in December 1996]
E 410 Locust bean gum
E 412 Guar gum
E 413 Tragacanth
E 414 Acacia gum (gum arabic)
E 415 Xanthan gum
E 416 Karaya gum
E 417 Tara gum
E 418 Gellan gum
E 420 Sorbitol (i) Sorbitol (ii) Sorbitol syrup
E 421 Mannitol
E 422 Glycerol
E 425 Konjac (i) Konjac gum (ii) Konjac glucomannane [Note - this additive is under discussion and may be included in a future amendment to the Directive on miscellaneous additives]
E 431 Polyoxyethylene (40) stearate
E 432 Polyoxyethylene sorbitan monolaurate (polysorbate 20)
E 433 Polyoxyethylene sorbitan monooleate (polysorbate 80)
E 434 Polyoxyethylene sorbitan monopalmitate (polysorbate 40)
E 435 Polyoxyethylene sorbitan monostearate (polysorbate 60)
E 436 Polyoxyethylene sorbitan tristearate (polysorbate 65)
E 440 Pectins (i) pectin (ii) amidated pectin
E 442 Ammonium phosphatides
E 444 Sucrose acetate isobutyrate
E 445 Glycerol esters of wood rosins
E 450 Diphosphates (i) Disodium diphosphate (ii) Trisodium diphosphate(iii) Tetrasodium diphosphate (iv) Dipotassium diphosphate (v) Tetrapotassium diphosphate (vi) Dicalcium diphosphate (vii) Calcium dihydrogen diphosphate
E 451 Triphosphates (i) Pentasodium triphosphate (ii) Pentapotassium triphosphate
E 452 Polyphosphates (i) Sodium polyphosphates (ii) Potassium polyphosphates (iii) Sodium calcium polyphosphate (iv) Calcium polyphophates
E 459 Beta-cyclodextrine [Note - this additive is under discussion and may be included in a future amendment to the Directive on miscellaneous additives]
E 460 Cellulose (i) Microcrystalline cellulose (ii) Powdered cellulose
E 461 Methyl cellulose
E 463 Hydroxypropyl cellulose
E 464 Hydroxypropyl methyl cellulose
E 465 Ethyl methyl cellulose
E 466 Carboxy methyl cellulose, Sodium carboxy methyl cellulose
E 470a Sodium, potassium and calcium salts of fatty acids
E 470b Magnesium salts of fatty acids
E 471 Mono- and diglycerides of fatty acids
E 472a Acetic acid esters of mono- and diglycerides of fatty acids
E 472b Lactic acid esters of mono- and diglycerides of fatty acids
E 472c Citric acid esters of mono- and diglycerides of fatty acids
E 472d Tartaric acid esters of mono- and diglycerides of fatty acids
E 472e Mono- and diacetyl tartaric acid esters of mono- and diglycerides of fatty acids
E 472f Mixed acetic and tartaric acid esters of mono- and diglycerides of fatty acids
E 473 Sucrose esters of fatty acids
E 474 Sucroglycerides
E 475 Polyglycerol esters of fatty acids
E 476 Polyglycerol polyricinoleate
E 477 Propane-1,2-diol esters of fatty acids
E 479b Thermally oxidized soya bean oil interacted with mono- and diglycerides of fatty acids
E 481 Sodium stearoyl-2-lactylate
E 482 Calcium stearoyl-2-lactylate
E 483 Stearyl tartrate
E 491 Sorbitan monostearate
E 492 Sorbitan tristearate
E 493 Sorbitan monolaurate
E 494 Sorbitan monooleate
E 495 Sorbitan monopalmitate
E 500 Sodium carbonates (i) Sodium carbonate (ii) Sodium hydrogen carbonate (iii) Sodium sesquicarbonate
E 501 Potassium carbonates (i) Potassium carbonate (ii) Potassium hydrogen carbonate
E 503 Ammonium carbonates (i) Ammonium carbonate (ii) Ammonium hydrogen carbonate
E 504 Magnesium carbonates (i) Magnesium carbonate (ii) Magnesium hydroxide carbonate (syn.: Magnesium hydrogen carbonate)
E 507 Hydrochloric acid
E 508 Potassium chloride
E 509 Calcium chloride
E 511 Magnesium chloride
E 512 Stannous chloride
E 513 Sulphuric acid
E 514 Sodium sulphates (i) Sodium sulphate (ii) Sodium hydrogen sulphate
E 515 Potassium sulphates (i) Potassium sulphate (ii) Potassium hydrogen sulphate
E 516 Calcium sulphate
E 517 Ammonium sulphate
E 520 Aluminium sulphate
E 521 Aluminium sodium sulphate
E 522 Aluminium potassium sulphate
E 523 Aluminium ammonium sulphate
E 524 Sodium hydroxide
E 525 Potassium hydroxide
E 526 Calcium hydroxide
E 527 Ammonium hydroxide
E 528 Magnesium hydroxide
E 529 Calcium oxide
E 530 Magnesium oxide
E 535 Sodium ferrocyanide
E 536 Potassium ferrocyanide
E 538 Calcium ferrocyanide
E 541 Sodium aluminium phosphate, acidic
E 551 Silicon dioxide
E 552 Calcium silicate
E 553a (i) Magnesium silicate (ii) Magnesium trisilicate
E 553b Talc
E 554 Sodium aluminium silicate
E 555 Potassium aluminium silicate
E 556 Calcium aluminium silicate
E 558 Bentonite
E 559 Aluminium silicate (Kaolin)
E 570 Fatty acids
E 574 Gluconic acid
E 575 Glucono-delta-lactone
E 576 Sodium gluconate
E 577 Potassium gluconate
E 578 Calcium gluconate
E 579 Ferrous gluconate
E 585 Ferrous lactate
E 620 Glutamic acid
E 621 Monosodium glutamate
E 622 Monopotassium glutamate
E 623 Calcium diglutamate
E 624 Monoammonium glutamate
E 625 Magnesium diglutamate
E 626 Guanylic acid
E 627 Disodium guanylate
E 628 Dipotassium guanylate
E 629 Calcium guanylate
E 630 Inosinic acid
E 631 Disodium inosinate
E 632 Dipotassium inosinate
E 633 Calcium inosinate
E 634 Calcium 5′-ribonucleotides
E 635 Disodium 5′-ribonucleotides
E 640 Glycine and its sodium salt
E 900 Dimethyl polysiloxane
E 901 Beeswax
E 901 Beeswax, white and yellow
E 902 Candelilla wax
E 903 Carnauba wax
E 904 Shellac
E 912 Montan acid esters
E 914 Oxidized polyethylene wax
E 927b Carbamide
E 938 Argon
E 939 Helium
E 941 Nitrogen
E 942 Nitrous oxide
E 948 Oxygen
E 950 Acesulfame K
E 951 Aspartame
E 952 Cyclamic acid and its Na and Ca salts
E 953 Isomalt
E 954 Saccharin and its Na, K and Ca salts
E 957 Thaumatin
E 959 Neohesperidine DC
E 965 Maltitol (i) Maltitol (ii) Maltitol syrup
E 966 Lactitol
E 967 Xylitol
E 999 Quillaia extract
E 1105 Lysozyme
E 1200 Polydextrose
E 1201 Polyvinylpyrrolidone
E 1202 Polyvinylpolypyrrolidone
E 1404 Oxidized starch
E 1410 Monostarch phosphate
E 1412 Distarch phosphate
E 1413 Phosphated distarch phosphate
E 1414 Acetylated distarch phosphate
E 1420 Acetylated starch
E 1422 Acetylated distarch adipate
E 1440 Hydroxy propyl starch
E 1442 Hydroxy propyl distarch phosphate
E 1450 Starch sodium octenyl succinate
E 1505 Triethyl citrate E 1518 Glyceryl triacetate (triacetin)
———————————————————————————
*Información extraida de la página web ecoaldea.com
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domingo, 23 de noviembre de 2008
sábado, 22 de noviembre de 2008
El rey Juan Carlos, Tesla, terremotos, chantajes y transgénicos (aspartamo incluido)
Atención a los tribunales porque la corrupción del rey podría terminar...
...ante el Presidente del Congreso de los Diputados, el coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés acusa formalmente al rey Juan Carlos I de graves delitos
http://www.larepublica.es/spip.php?article11973
El pasado mes de abril, el coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés, acusó, mediante un escrito al Presidente del Congreso, al rey Juan Carlos de una serie de irregularidades que son "presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia. Como los que relaciono a continuación: Un intento de golpe de Estado, (…) la puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte, (…) enriquecerse de una forma exagerada e ilegal, (…) ejercer la corrupción continuada y generalizada, (…) desviar fondos reservados del Estado, (…) un presunto asesinato (…)".

Texto completo:
"AL EXCMO SR. PRESIDENTE DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DE LAS CORTES ESPAÑOLAS
Don Amadeo Martínez Inglés, coronel del Ejército, escritor e historiador militar, se dirige a VE y a la Cámara que preside con arreglo a lo que dispone el artículo 77.1 de la Constitución española manifestándole lo siguiente:
Con fecha 23 de septiembre de 2005, y con arreglo a cuanto dispone el artículo 77.1 de la Constitución española, remití al presidente de esa Cámara en la legislatura anterior, señor Marín, un exhaustivo Informe (40 páginas) sobre los hechos acaecidos en España en la tarde/noche del 23 de febrero de 1981 (popularmente conocidos como la “intentona involucionista del 23-F”) en el que, después de una larga investigación de más de veinte años, presentaba toda una serie de indicios racionales que apuntaban a que el rey Juan Carlos I fue el máximo responsable de su planificación, coordinación, preparación y ejecución. En consecuencia le solicitaba la creación de una Comisión de Investigación, conforme a lo que establece el artículo 76.1 de la Carta Magna, que, a pesar del tiempo transcurrido y con los máximos poderes, estudiara, investigara y analizara tan deleznable episodio de la reciente historia de España y depurara las responsabilidades (políticas e históricas, preferentemente) en las que pudo incurrir el monarca español.
En enero de 2006, cuatro meses después del envío del Informe sobre el 23-F al presidente del Congreso de los Diputados y visto que éste no parecía dispuesto a acusar recibo del mismo y, mucho menos, a estudiarlo o debatirlo en la Cámara que presidía (aunque me consta que dio traslado del escrito a los diferentes grupos parlamentarios) decidí enviar el prolijo documento al presidente del Senado, señor Rojo, al del Gobierno de la nación, señor Rodríguez Zapatero, y a cada uno de los presidentes de las más altas instituciones del Estado: Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional, Consejo de Estado…etc, etc. Ninguna de las autoridades a las que iba dirigido el, al parecer, “políticamente incorrecto” escrito (a excepción del presidente del Senado, quien acusó recibo a través de la Comisión de Peticiones de la Cámara) contestó al mismo.
Al no obtener ninguna respuesta, tanto del presidente Marín como de los presidentes de las más altas instituciones del Estado, año y medio después, con fecha 23 de febrero de 2007, presenté en el Congreso de los Diputados el mismo Informe solicitando de nuevo la creación de una Comisión que investigara el supuesto golpe de Estado del 23-F; visto, además, lo ocurrido en esa Cámara el día 23 de febrero del año anterior, fecha en que se cumplía el vigésimo quinto aniversario de tan desgraciado evento, al rechazar de plano algunos grupos parlamentarios la nota institucional que pretendía difundir el presidente y que, como venía siendo costumbre en los últimos años, señalaba al rey Juan Carlos como supremo y único “salvador de la democracia y las libertades del pueblo español” puestas en peligro por el golpista Tejero.
Como consecuencia de todo lo anterior y consciente de que el Congreso de los Diputados, con su señor presidente al frente, y el resto de autoridades a las que había dirigido el documento nunca se iban a molestar en acusar recibo del mismo (si sus señorías no quieren debatir tan espinoso asunto que lo haga la opinión pública, primero nacional y después internacional), he decidido publicar todas mis investigaciones sobre el rey Juan Carlos en forma de libro (“Juan Carlos I, el último Borbón”. Styria. Febrero 2008), un extenso trabajo sobre la vida del monarca español en el que analizo, después de muchos años de estudio y dedicación, no sólo el ya comentado asunto del 23-F sino algunas de las numerosas y graves irregularidades políticas, militares, familiares, económicas… que ha protagonizado, primero en su juventud y después a lo largo de sus treinta y dos años de reinado. Muchas de estas irregularidades son, obviamente, presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia. Como los que relaciono a continuación:
1º.- Un intento de golpe de Estado, ya que a estas alturas está fuera de toda duda que, en el otoño de 1980, dio el visto bueno a sus militares cortesanos (los generales Armada y Milans) para que planificaran, organizaran, coordinaran y ejecutaran una ilegal e inconstitucional maniobra político-militar-institucional (el ya comentado 23-F), de acuerdo con determinadas fuerzas políticas del arco parlamentario, con el fin de cambiar el Gobierno legítimo de la nación española y frenar con ello un golpe militar de la extrema derecha castrense. Maniobra que después sería abandonada por él mismo y sus compinches políticos ante la estrafalaria entrada del teniente coronel Tejero en el Congreso de los Diputados, poniendo así en serio peligro de guerra civil a este país.
2º.- La puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte o grupos de terroristas de Estado denominados GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) para hacer desaparecer (matar o secuestrar) miembros de ETA, saltándose a la torera todas las normas y leyes del Estado de derecho y usando las mismas tácticas y técnicas de los separatistas vascos. Grupos de asesinos a sueldo del Estado español que, con el conocimiento y la autorización del Jefe del Estado y comandante supremo de las FAS españolas, el rey Juan Carlos, serían organizados y dirigidos por los servicios secretos militares (CESID) nutriéndose de funcionarios militares y civiles españoles y mercenarios extranjeros.
3º.- Enriquecerse de una forma exagerada e ilegal hasta convertir a su familia en una de las más grandes fortunas de Europa y el mundo, recibiendo sospechosas donaciones y créditos personales desde el exterior y realizando substanciosos negocios aprovechándose de su omnímodo poder institucional y su inviolabilidad ante la ley. Lo que ha propiciado que en treinta años su fortuna se haya elevado, según prestigiosas publicaciones extranjeras (en España el mutismo en todo lo referente a la familia real es absoluto), a la importantísima suma de 1.790 millones de euros (300.000 millones de pesetas). Cifra ésta nunca desmentida por La Zarzuela.
4º.- Ejercer la corrupción continuada y generalizada, al recibir y aceptar como rey y jefe del Estado regalos y donaciones multimillonarias de empresarios y particulares (yates, coches, petrodólares para apoyar la reconquista de Kuwait…)
5º.- Desviar fondos reservados del Estado para pagar sus aventuras galantes y los chantajes de alguna de sus numerosas amantes, como el que tuvo que hacer frente a partir del año 1994 tras su larga relación amorosa de 15 años de duración con una bella vedette del espectáculo español. Que nos ha costado a los contribuyentes españoles más de 500 millones de pesetas, pagados con los fondos reservados del CESID, Presidencia del Gobierno y Ministerio del Interior.
6.- Un presunto asesinato (el simple homicidio ya fue aceptado en su día por él mismo y su familia) cometido en sus años mozos, ya que el 29 de marzo de 1956, con 18 años de edad y siendo un distinguido cadete de la Academia General Militar de Zaragoza, con seis meses de instrucción militar intensiva en su haber y otros seis de instrucción premilitar (experto por lo tanto en el uso y manejo de toda clase de armas portátiles del Ejército español) mató, estando sólo con él y en muy extrañas circunstancias que nunca han sido aclaradas, de un tiro en la cabeza procedente de su propia arma a su hermano Alfonso, de 14 años, el preferido de su padre, don Juan de Borbón. Quien, según muchos políticos del entorno de éste, iba a ser elegido por el conde de Barcelona para sucederle en sus derechos dinásticos a la corona de España ante el proceder de Juan Carlos que ya en esas fechas manifestaba una irregular y perruna obediencia a Franco con vistas a acceder al trono saltándose a su propio padre.
En relación con este turbio asunto (que ha permanecido cincuenta años en el más absoluto de los secretos), el citado trabajo de investigación desmonta una tras otra todas las hipótesis tejidas en su día por la propia familia de Juan Carlos y el dictador Franco para hacer creer a los españoles que todo fue un desgraciado accidente. Supuesto accidente que nunca fue investigado ni por la justicia portuguesa ni por la española, civil o militar, siendo el homicida en aquellas fechas un profesional de las Fuerzas Armadas españolas.
De todos estos presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos I, que recoge el ya repetidas veces comentado trabajo de investigación, se presentan abundantes indicios de culpabilidad. De la mayoría de los cuales, por otra parte, han tenido constancia en los últimos años las elites mejor informadas de este país (políticos, periodistas, líderes sociales…) pero sin atreverse a denunciarlos y, mucho menos, a perseguirlos. El historiador militar que formula el presente escrito ha decidido ahora darles publicidad en forma de libro para conocimiento de todos los españoles. Libro que, por otra parte, pasados ya dos meses desde su publicación, no ha sido desmentido en ninguno de sus extremos ni por la propia Casa Real española ni por autoridad alguna. Hasta el momento también, tanto el Congreso como los demás poderes del Estado han “callado y otorgado”.
En vista de ello, constituidas ya las nuevas Cortes Generales salidas de la voluntad popular expresada el 9 de marzo pasado y comenzado con ello una nueva legislatura, me dirijo a VE como presidente del Congreso de los Diputados para, en virtud de lo que contempla el ya citado artículo 77.1 de la Carta Magna española, exigir la creación de la ya repetidas veces solicitada Comisión parlamentaria que proceda de inmediato a estudiar e investigar las ya muy claras responsabilidades del monarca español en los hechos comentados con anterioridad y que resumo de nuevo:
1º.- La llamada durante años “intentona involucionista del 23-F” y que en realidad no fue tal sino una chapucera maniobra borbónica de altos vuelos, al margen de la Constitución y de las leyes, para cambiar el Gobierno legítimo de la nación en provecho de la Corona.
2º.- La creación y organización de los autoproclamados Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), compuestos por determinados estamentos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y del Ejército (de los que el monarca español tuvo conocimiento antes de que empezaran a actuar a través de documentos reservados del CESID) y que cometieron, con métodos expeditivos criminales, por lo menos veintiocho asesinatos de Estado y un secuestro.
3º.- El sorprendente y rápido enriquecimiento de su familia (en treinta años ha pasado de la indigencia más absoluta a disponer de una de las mayores fortunas de Europa, según informaciones de toda solvencia que no han sido desmentidas por La Zarzuela).
4º.- La aceptación continuada de regalos y donaciones por parte de particulares (yates, coches…) que lógicamente harían los interesados persiguiendo algo a cambio.
5º.- Los pagos con fondos reservados de Presidencia del Gobierno y de los ministerios de Defensa e Interior para enfrentar el chantaje de determinada vedette del espectáculo español, que disponía de comprometedores vídeos sexuales con el rey Juan Carlos.
6º.- La desgraciada muerte del infante D. Alfonso de Borbón en “Villa Giralda” (residencia de los condes de Barcelona en Estoril) el 29 de marzo de 1956 y que al hilo de los análisis incluidos en el trabajo de referencia dejan bastante claro que el supuesto accidente pudo ser en realidad un fratricidio premeditado. Mis estudios como militar y como experto en armas dejan muy pocas dudas al respecto. Como tal hecho nunca fue investigado por la justicia (ni portuguesa ni española) exijo, como historiador y ciudadano español, que se abra un proceso clarificador sobre el mismo, exhumando si es preciso los restos del infante que reposan en el Monasterio de El Escorial e interesando del ministerio de Defensa la documentación que pueda obrar sobre aquel homicidio en los archivos de la Academia General Militar de Zaragoza, con el fin de que expertos judiciales y técnicos en balística y teoría del tiro puedan hacer sus evaluaciones y aclarar definitivamente el misterio que encierra aquél luctuoso suceso de la historia de España. Y dejando abierto el camino para que los jueces establezcan las responsabilidades penales a las que todavía debiera enfrentarse Juan Carlos de Borbón, ya que en aquella época no estaba cubierto constitucionalmente por ningún manto de inviolabilidad o irresponsabilidad y sólo era un profesional del Ejército español (cadete de la Academia General Militar de Zaragoza), sujeto por lo tanto a las leyes penales castrenses.
Responsabilidades que podrían ser de carácter penal pero, con toda seguridad, históricas y políticas pues si se demostrara la culpabilidad del actual rey de España, habría que reescribir con toda urgencia la historia de este país.
Hasta aquí, señor presidente del Congreso de los Diputados, los presuntos delitos cometidos por el actual rey de España, tanto en su ya largo reinado como en sus años juveniles de caballero cadete en la Academia General Militar. Que este modesto historiador militar y coronel del Ejército no está dispuesto a que queden ocultos entre las bambalinas de la historia y sin su correspondiente condena, sea esta penal, moral o histórica. Por ello le reitero una vez más la solicitud de que todos estos hechos sean estudiados, investigados y analizados en profundidad, y cuanto antes, por una Comisión parlamentaria (auxiliada por los correspondientes expertos), ya que sin duda debe ser ese foro parlamentario, como suprema expresión de la soberanía popular, el que promueva inicialmente las acciones pertinentes, de tipo judicial o político, que permitan aclarar tan graves e importantes cuestiones. Que afectan al país en general y, sobre todo, a su historia pues no deja de ser un auténtico sarcasmo y una burla al pueblo español que ya figure en los libros de historia de este país como máximo salvador de la democracia y de las libertades de sus ciudadanos aquél que fue el primero en ponerlas en peligro autorizando el golpe de Estado del que, según la angelical teoría oficial, nos salvó a todos.
Ante esta Comisión debería comparecer el propio rey Juan Carlos (ya se pidió su presencia ante el Tribunal Militar de Campamento en el año 1982 para que contestara a las acusaciones de golpismo vertidas en su contra por algunos acusados y testigos en el golpe del 23-F) pues una cosa es que su persona sea, a día de hoy, constitucionalmente inviolable y no sujeta a responsabilidad y otra muy distinta el que no pueda y deba comparecer ante los legítimos representantes del pueblo para dar a conocer su versión sobre unos hechos gravísimos de la reciente historia de España en los que él ejerció el papel de protagonista absoluto.
Y por último, señor presidente del Congreso de los Diputados, si tanto esa Cámara como los demás poderes del Estado optan, una vez más, por tomarse mis denuncias contra el rey Juan Carlos I a título de inventario, es decir, como si estuvieran formuladas contra el históricamente preclaro e insigne Alfonso X el Sabio en lugar de a menor gloria del, a todas luces, menos docto y ejemplar personaje que en estos momentos ocupa la Jefatura del Estado español a título de rey por deseo testicular del dictador Franco, este historiador militar (que le recuerdo, por si lo ha olvidado, fue encarcelado y separado abruptamente de su carrera por un ministro de Defensa de su partido, en 1990, por reivindicar, con conocimiento de causa, un Ejército profesional para España; aspiración que consiguió en 1996) se verá obligado moralmente a pedir amparo internacional en la instancia judicial o mediática que estime oportuna y conveniente, incluido si fuera preciso el Tribunal Penal Internacional. Porque no deja de ser un contrasentido y un esperpento jurídico que la Audiencia Nacional española, a través de su “juez estrella” Baltasar Garzón, se dedique a perseguir jefes de Estado extranjeros, presuntos genocidas, terroristas y responsables de crímenes de lesa humanidad, y no haya llamado siquiera a declarar al máximo responsable de los asesinatos de los GAL (crímenes de Estado que no prescriben ni deben contemplar en su enjuiciamiento inviolabilidad alguna): el rey Juan Carlos I. Quien recibió precisa y abundante información reservada del CESID en su momento (la famosa Acta Fundacional y otros documentos) sobre la preparación y pronta puesta en ejecución de la llamada “guerra sucia” contra ETA. Y no hizo nada por evitarla.
Y espero, señor presidente, que no tome estas mis últimas palabras como una amenaza (jamás me permitiría semejante libertad contra el máximo representante del pueblo soberano y tercera autoridad del Estado) sino como una respetuosa advertencia de un ciudadano español que ha dedicado toda su vida a la defensa de este país, que sólo ha recibido a cambio represiones y sinsabores y que, desde luego, como le enseñaron hace ya muchos años en una Academia Militar, no va a cejar en la lucha por sus ideales y convicciones.
España no puede tener ni un minuto más en la Jefatura del Estado a un hombre de pésima catadura moral, homicida confeso (que no ha pagado todavía por su delito), presunto asesino y también, en grado de presunción por el momento, golpista, malversador de fondos públicos y terrorista de Estado.
Le adjunto, señor presidente del Congreso, copia del Informe remitido en septiembre de 2005 y febrero de 2007 a su predecesor en el cargo.
Firmo el presente escrito en Alcalá de Henares a 4 de abril de 2008"
Recomiendo que veáis este video de Benjamin Fulford en el que habla de la tecnología del proyecto HAARP estadounidense para provocar terremotos, tsunamis, dirigir las lluvias(crear sequías), etc... y los compara con Al Capone pero a otro nivel claro: implicando a pueblos enteros que mueren en catástrofes "naturales" provocados con esta tecnología para chantajear a los gobiernos de los países afectados.
Para rematar el tema os pongo un video que habla un poco de Nicola Tesla y del HAARP: uno de sus mal utilizados inventos.
También es muy interesante la entrevista emitida en el 3/24 de Televisió de Catalunya que podéis ver a continuación, subtitulado al castellano (español) para los que no entiendan bien el catalán, en la que Josep Pàmies de la plataforma "Som el que sembrem" ("somos lo que sembramos"), explica increíblemente bien para los que no somos expertos en el tema, el problema de los transgénicos: ¿quién los fábrica?(grandes farmacéuticas), ¿porqué se prohibieron en Francia, Alemania o Suiza? y nos cuenta lo que están haciendo para intentar liberarnos de éstos, nuestros enemigos los transgénicos asesinos...
Aprovecho también el momento para añadir que el aspartamo, que está presente en casi todos los chicles sin azúcar (la mayoría, hoy en día) y en la sacarina, por supuesto también es transgénico y es muy malo.
...ante el Presidente del Congreso de los Diputados, el coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés acusa formalmente al rey Juan Carlos I de graves delitos
http://www.larepublica.es/spip.php?article11973
El pasado mes de abril, el coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés, acusó, mediante un escrito al Presidente del Congreso, al rey Juan Carlos de una serie de irregularidades que son "presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia. Como los que relaciono a continuación: Un intento de golpe de Estado, (…) la puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte, (…) enriquecerse de una forma exagerada e ilegal, (…) ejercer la corrupción continuada y generalizada, (…) desviar fondos reservados del Estado, (…) un presunto asesinato (…)".

Texto completo:
"AL EXCMO SR. PRESIDENTE DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DE LAS CORTES ESPAÑOLAS
Don Amadeo Martínez Inglés, coronel del Ejército, escritor e historiador militar, se dirige a VE y a la Cámara que preside con arreglo a lo que dispone el artículo 77.1 de la Constitución española manifestándole lo siguiente:
Con fecha 23 de septiembre de 2005, y con arreglo a cuanto dispone el artículo 77.1 de la Constitución española, remití al presidente de esa Cámara en la legislatura anterior, señor Marín, un exhaustivo Informe (40 páginas) sobre los hechos acaecidos en España en la tarde/noche del 23 de febrero de 1981 (popularmente conocidos como la “intentona involucionista del 23-F”) en el que, después de una larga investigación de más de veinte años, presentaba toda una serie de indicios racionales que apuntaban a que el rey Juan Carlos I fue el máximo responsable de su planificación, coordinación, preparación y ejecución. En consecuencia le solicitaba la creación de una Comisión de Investigación, conforme a lo que establece el artículo 76.1 de la Carta Magna, que, a pesar del tiempo transcurrido y con los máximos poderes, estudiara, investigara y analizara tan deleznable episodio de la reciente historia de España y depurara las responsabilidades (políticas e históricas, preferentemente) en las que pudo incurrir el monarca español.
En enero de 2006, cuatro meses después del envío del Informe sobre el 23-F al presidente del Congreso de los Diputados y visto que éste no parecía dispuesto a acusar recibo del mismo y, mucho menos, a estudiarlo o debatirlo en la Cámara que presidía (aunque me consta que dio traslado del escrito a los diferentes grupos parlamentarios) decidí enviar el prolijo documento al presidente del Senado, señor Rojo, al del Gobierno de la nación, señor Rodríguez Zapatero, y a cada uno de los presidentes de las más altas instituciones del Estado: Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional, Consejo de Estado…etc, etc. Ninguna de las autoridades a las que iba dirigido el, al parecer, “políticamente incorrecto” escrito (a excepción del presidente del Senado, quien acusó recibo a través de la Comisión de Peticiones de la Cámara) contestó al mismo.
Al no obtener ninguna respuesta, tanto del presidente Marín como de los presidentes de las más altas instituciones del Estado, año y medio después, con fecha 23 de febrero de 2007, presenté en el Congreso de los Diputados el mismo Informe solicitando de nuevo la creación de una Comisión que investigara el supuesto golpe de Estado del 23-F; visto, además, lo ocurrido en esa Cámara el día 23 de febrero del año anterior, fecha en que se cumplía el vigésimo quinto aniversario de tan desgraciado evento, al rechazar de plano algunos grupos parlamentarios la nota institucional que pretendía difundir el presidente y que, como venía siendo costumbre en los últimos años, señalaba al rey Juan Carlos como supremo y único “salvador de la democracia y las libertades del pueblo español” puestas en peligro por el golpista Tejero.
Como consecuencia de todo lo anterior y consciente de que el Congreso de los Diputados, con su señor presidente al frente, y el resto de autoridades a las que había dirigido el documento nunca se iban a molestar en acusar recibo del mismo (si sus señorías no quieren debatir tan espinoso asunto que lo haga la opinión pública, primero nacional y después internacional), he decidido publicar todas mis investigaciones sobre el rey Juan Carlos en forma de libro (“Juan Carlos I, el último Borbón”. Styria. Febrero 2008), un extenso trabajo sobre la vida del monarca español en el que analizo, después de muchos años de estudio y dedicación, no sólo el ya comentado asunto del 23-F sino algunas de las numerosas y graves irregularidades políticas, militares, familiares, económicas… que ha protagonizado, primero en su juventud y después a lo largo de sus treinta y dos años de reinado. Muchas de estas irregularidades son, obviamente, presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia. Como los que relaciono a continuación:
1º.- Un intento de golpe de Estado, ya que a estas alturas está fuera de toda duda que, en el otoño de 1980, dio el visto bueno a sus militares cortesanos (los generales Armada y Milans) para que planificaran, organizaran, coordinaran y ejecutaran una ilegal e inconstitucional maniobra político-militar-institucional (el ya comentado 23-F), de acuerdo con determinadas fuerzas políticas del arco parlamentario, con el fin de cambiar el Gobierno legítimo de la nación española y frenar con ello un golpe militar de la extrema derecha castrense. Maniobra que después sería abandonada por él mismo y sus compinches políticos ante la estrafalaria entrada del teniente coronel Tejero en el Congreso de los Diputados, poniendo así en serio peligro de guerra civil a este país.
2º.- La puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte o grupos de terroristas de Estado denominados GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) para hacer desaparecer (matar o secuestrar) miembros de ETA, saltándose a la torera todas las normas y leyes del Estado de derecho y usando las mismas tácticas y técnicas de los separatistas vascos. Grupos de asesinos a sueldo del Estado español que, con el conocimiento y la autorización del Jefe del Estado y comandante supremo de las FAS españolas, el rey Juan Carlos, serían organizados y dirigidos por los servicios secretos militares (CESID) nutriéndose de funcionarios militares y civiles españoles y mercenarios extranjeros.
3º.- Enriquecerse de una forma exagerada e ilegal hasta convertir a su familia en una de las más grandes fortunas de Europa y el mundo, recibiendo sospechosas donaciones y créditos personales desde el exterior y realizando substanciosos negocios aprovechándose de su omnímodo poder institucional y su inviolabilidad ante la ley. Lo que ha propiciado que en treinta años su fortuna se haya elevado, según prestigiosas publicaciones extranjeras (en España el mutismo en todo lo referente a la familia real es absoluto), a la importantísima suma de 1.790 millones de euros (300.000 millones de pesetas). Cifra ésta nunca desmentida por La Zarzuela.
4º.- Ejercer la corrupción continuada y generalizada, al recibir y aceptar como rey y jefe del Estado regalos y donaciones multimillonarias de empresarios y particulares (yates, coches, petrodólares para apoyar la reconquista de Kuwait…)
5º.- Desviar fondos reservados del Estado para pagar sus aventuras galantes y los chantajes de alguna de sus numerosas amantes, como el que tuvo que hacer frente a partir del año 1994 tras su larga relación amorosa de 15 años de duración con una bella vedette del espectáculo español. Que nos ha costado a los contribuyentes españoles más de 500 millones de pesetas, pagados con los fondos reservados del CESID, Presidencia del Gobierno y Ministerio del Interior.
6.- Un presunto asesinato (el simple homicidio ya fue aceptado en su día por él mismo y su familia) cometido en sus años mozos, ya que el 29 de marzo de 1956, con 18 años de edad y siendo un distinguido cadete de la Academia General Militar de Zaragoza, con seis meses de instrucción militar intensiva en su haber y otros seis de instrucción premilitar (experto por lo tanto en el uso y manejo de toda clase de armas portátiles del Ejército español) mató, estando sólo con él y en muy extrañas circunstancias que nunca han sido aclaradas, de un tiro en la cabeza procedente de su propia arma a su hermano Alfonso, de 14 años, el preferido de su padre, don Juan de Borbón. Quien, según muchos políticos del entorno de éste, iba a ser elegido por el conde de Barcelona para sucederle en sus derechos dinásticos a la corona de España ante el proceder de Juan Carlos que ya en esas fechas manifestaba una irregular y perruna obediencia a Franco con vistas a acceder al trono saltándose a su propio padre.
En relación con este turbio asunto (que ha permanecido cincuenta años en el más absoluto de los secretos), el citado trabajo de investigación desmonta una tras otra todas las hipótesis tejidas en su día por la propia familia de Juan Carlos y el dictador Franco para hacer creer a los españoles que todo fue un desgraciado accidente. Supuesto accidente que nunca fue investigado ni por la justicia portuguesa ni por la española, civil o militar, siendo el homicida en aquellas fechas un profesional de las Fuerzas Armadas españolas.
De todos estos presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos I, que recoge el ya repetidas veces comentado trabajo de investigación, se presentan abundantes indicios de culpabilidad. De la mayoría de los cuales, por otra parte, han tenido constancia en los últimos años las elites mejor informadas de este país (políticos, periodistas, líderes sociales…) pero sin atreverse a denunciarlos y, mucho menos, a perseguirlos. El historiador militar que formula el presente escrito ha decidido ahora darles publicidad en forma de libro para conocimiento de todos los españoles. Libro que, por otra parte, pasados ya dos meses desde su publicación, no ha sido desmentido en ninguno de sus extremos ni por la propia Casa Real española ni por autoridad alguna. Hasta el momento también, tanto el Congreso como los demás poderes del Estado han “callado y otorgado”.
En vista de ello, constituidas ya las nuevas Cortes Generales salidas de la voluntad popular expresada el 9 de marzo pasado y comenzado con ello una nueva legislatura, me dirijo a VE como presidente del Congreso de los Diputados para, en virtud de lo que contempla el ya citado artículo 77.1 de la Carta Magna española, exigir la creación de la ya repetidas veces solicitada Comisión parlamentaria que proceda de inmediato a estudiar e investigar las ya muy claras responsabilidades del monarca español en los hechos comentados con anterioridad y que resumo de nuevo:
1º.- La llamada durante años “intentona involucionista del 23-F” y que en realidad no fue tal sino una chapucera maniobra borbónica de altos vuelos, al margen de la Constitución y de las leyes, para cambiar el Gobierno legítimo de la nación en provecho de la Corona.
2º.- La creación y organización de los autoproclamados Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), compuestos por determinados estamentos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y del Ejército (de los que el monarca español tuvo conocimiento antes de que empezaran a actuar a través de documentos reservados del CESID) y que cometieron, con métodos expeditivos criminales, por lo menos veintiocho asesinatos de Estado y un secuestro.
3º.- El sorprendente y rápido enriquecimiento de su familia (en treinta años ha pasado de la indigencia más absoluta a disponer de una de las mayores fortunas de Europa, según informaciones de toda solvencia que no han sido desmentidas por La Zarzuela).
4º.- La aceptación continuada de regalos y donaciones por parte de particulares (yates, coches…) que lógicamente harían los interesados persiguiendo algo a cambio.
5º.- Los pagos con fondos reservados de Presidencia del Gobierno y de los ministerios de Defensa e Interior para enfrentar el chantaje de determinada vedette del espectáculo español, que disponía de comprometedores vídeos sexuales con el rey Juan Carlos.
6º.- La desgraciada muerte del infante D. Alfonso de Borbón en “Villa Giralda” (residencia de los condes de Barcelona en Estoril) el 29 de marzo de 1956 y que al hilo de los análisis incluidos en el trabajo de referencia dejan bastante claro que el supuesto accidente pudo ser en realidad un fratricidio premeditado. Mis estudios como militar y como experto en armas dejan muy pocas dudas al respecto. Como tal hecho nunca fue investigado por la justicia (ni portuguesa ni española) exijo, como historiador y ciudadano español, que se abra un proceso clarificador sobre el mismo, exhumando si es preciso los restos del infante que reposan en el Monasterio de El Escorial e interesando del ministerio de Defensa la documentación que pueda obrar sobre aquel homicidio en los archivos de la Academia General Militar de Zaragoza, con el fin de que expertos judiciales y técnicos en balística y teoría del tiro puedan hacer sus evaluaciones y aclarar definitivamente el misterio que encierra aquél luctuoso suceso de la historia de España. Y dejando abierto el camino para que los jueces establezcan las responsabilidades penales a las que todavía debiera enfrentarse Juan Carlos de Borbón, ya que en aquella época no estaba cubierto constitucionalmente por ningún manto de inviolabilidad o irresponsabilidad y sólo era un profesional del Ejército español (cadete de la Academia General Militar de Zaragoza), sujeto por lo tanto a las leyes penales castrenses.
Responsabilidades que podrían ser de carácter penal pero, con toda seguridad, históricas y políticas pues si se demostrara la culpabilidad del actual rey de España, habría que reescribir con toda urgencia la historia de este país.
Hasta aquí, señor presidente del Congreso de los Diputados, los presuntos delitos cometidos por el actual rey de España, tanto en su ya largo reinado como en sus años juveniles de caballero cadete en la Academia General Militar. Que este modesto historiador militar y coronel del Ejército no está dispuesto a que queden ocultos entre las bambalinas de la historia y sin su correspondiente condena, sea esta penal, moral o histórica. Por ello le reitero una vez más la solicitud de que todos estos hechos sean estudiados, investigados y analizados en profundidad, y cuanto antes, por una Comisión parlamentaria (auxiliada por los correspondientes expertos), ya que sin duda debe ser ese foro parlamentario, como suprema expresión de la soberanía popular, el que promueva inicialmente las acciones pertinentes, de tipo judicial o político, que permitan aclarar tan graves e importantes cuestiones. Que afectan al país en general y, sobre todo, a su historia pues no deja de ser un auténtico sarcasmo y una burla al pueblo español que ya figure en los libros de historia de este país como máximo salvador de la democracia y de las libertades de sus ciudadanos aquél que fue el primero en ponerlas en peligro autorizando el golpe de Estado del que, según la angelical teoría oficial, nos salvó a todos.
Ante esta Comisión debería comparecer el propio rey Juan Carlos (ya se pidió su presencia ante el Tribunal Militar de Campamento en el año 1982 para que contestara a las acusaciones de golpismo vertidas en su contra por algunos acusados y testigos en el golpe del 23-F) pues una cosa es que su persona sea, a día de hoy, constitucionalmente inviolable y no sujeta a responsabilidad y otra muy distinta el que no pueda y deba comparecer ante los legítimos representantes del pueblo para dar a conocer su versión sobre unos hechos gravísimos de la reciente historia de España en los que él ejerció el papel de protagonista absoluto.
Y por último, señor presidente del Congreso de los Diputados, si tanto esa Cámara como los demás poderes del Estado optan, una vez más, por tomarse mis denuncias contra el rey Juan Carlos I a título de inventario, es decir, como si estuvieran formuladas contra el históricamente preclaro e insigne Alfonso X el Sabio en lugar de a menor gloria del, a todas luces, menos docto y ejemplar personaje que en estos momentos ocupa la Jefatura del Estado español a título de rey por deseo testicular del dictador Franco, este historiador militar (que le recuerdo, por si lo ha olvidado, fue encarcelado y separado abruptamente de su carrera por un ministro de Defensa de su partido, en 1990, por reivindicar, con conocimiento de causa, un Ejército profesional para España; aspiración que consiguió en 1996) se verá obligado moralmente a pedir amparo internacional en la instancia judicial o mediática que estime oportuna y conveniente, incluido si fuera preciso el Tribunal Penal Internacional. Porque no deja de ser un contrasentido y un esperpento jurídico que la Audiencia Nacional española, a través de su “juez estrella” Baltasar Garzón, se dedique a perseguir jefes de Estado extranjeros, presuntos genocidas, terroristas y responsables de crímenes de lesa humanidad, y no haya llamado siquiera a declarar al máximo responsable de los asesinatos de los GAL (crímenes de Estado que no prescriben ni deben contemplar en su enjuiciamiento inviolabilidad alguna): el rey Juan Carlos I. Quien recibió precisa y abundante información reservada del CESID en su momento (la famosa Acta Fundacional y otros documentos) sobre la preparación y pronta puesta en ejecución de la llamada “guerra sucia” contra ETA. Y no hizo nada por evitarla.
Y espero, señor presidente, que no tome estas mis últimas palabras como una amenaza (jamás me permitiría semejante libertad contra el máximo representante del pueblo soberano y tercera autoridad del Estado) sino como una respetuosa advertencia de un ciudadano español que ha dedicado toda su vida a la defensa de este país, que sólo ha recibido a cambio represiones y sinsabores y que, desde luego, como le enseñaron hace ya muchos años en una Academia Militar, no va a cejar en la lucha por sus ideales y convicciones.
España no puede tener ni un minuto más en la Jefatura del Estado a un hombre de pésima catadura moral, homicida confeso (que no ha pagado todavía por su delito), presunto asesino y también, en grado de presunción por el momento, golpista, malversador de fondos públicos y terrorista de Estado.
Le adjunto, señor presidente del Congreso, copia del Informe remitido en septiembre de 2005 y febrero de 2007 a su predecesor en el cargo.
Firmo el presente escrito en Alcalá de Henares a 4 de abril de 2008"
Recomiendo que veáis este video de Benjamin Fulford en el que habla de la tecnología del proyecto HAARP estadounidense para provocar terremotos, tsunamis, dirigir las lluvias(crear sequías), etc... y los compara con Al Capone pero a otro nivel claro: implicando a pueblos enteros que mueren en catástrofes "naturales" provocados con esta tecnología para chantajear a los gobiernos de los países afectados.
Para rematar el tema os pongo un video que habla un poco de Nicola Tesla y del HAARP: uno de sus mal utilizados inventos.
También es muy interesante la entrevista emitida en el 3/24 de Televisió de Catalunya que podéis ver a continuación, subtitulado al castellano (español) para los que no entiendan bien el catalán, en la que Josep Pàmies de la plataforma "Som el que sembrem" ("somos lo que sembramos"), explica increíblemente bien para los que no somos expertos en el tema, el problema de los transgénicos: ¿quién los fábrica?(grandes farmacéuticas), ¿porqué se prohibieron en Francia, Alemania o Suiza? y nos cuenta lo que están haciendo para intentar liberarnos de éstos, nuestros enemigos los transgénicos asesinos...
Aprovecho también el momento para añadir que el aspartamo, que está presente en casi todos los chicles sin azúcar (la mayoría, hoy en día) y en la sacarina, por supuesto también es transgénico y es muy malo.
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