Gracias a Rafael Palacios por intentar estar siempre al día...Michael Hudson es economista de Wall Street. Este artículo está excelentemente escrito pero no hay duda de que es más técnico. Si os lo leéis, sabréis tanto como el mejor economista sobre lo que está pasando.
por MICHAEL HUDSON ( * )
"Anteanoche, el Tesoro de los EE.UU. y la Reserva Federal cambiaron radicalmente el carácter del capitalismo norteamericano. Se trata, ni más ni menos, que de un golpe de Estado en favor de la clase que Roosevelt llamaba los "báncgsters". Lo que ha pasado en las dos últimas semanas amenaza con alterar el curso del siglo que ahora rompe, y de alterarlo de manera irreversible si se salen con la suya. Pues de lo que se trata es de la mayor y más inequitativa transferencia de riqueza desde que se regalaron tierras a los barones de los ferrocarriles en la era de la Guerra Civil"
Nadie esperaba que el capitalismo industrial terminara de este modo. Es más, nadie se percató siquiera de que evolucionaba en esa dirección. Mucho me temo que esa ceguera no es inusual entre los futurólogos: la tendencia natural es pensar sobre la forma óptima de crecimiento y desarrollo de las economías. Pero siempre parece surgir un camino imprevisto, y entonces, la sociedad se va por una tangente.
¡Qué dos semanas! El domingo 7 de septiembre el Tesoro tomó el control de los 5,3 billones de dólares expuestos a riesgo hipotecario de las compañías Fannie Mae y Freddie Mac, cuyos jefes habían sido ya destituidos por fraude contable.
El lunes 15 de septiembre Lehman Brothers se declaró en bancarrota cuando posibles compradores de Wall Street no consiguieron hallar rastro alguno de realidad en su contabilidad financiera.
El miércoles, la Reserva Federal (FED) accedió a dar por buenas, a un coste de por lo menos 85.000 millones de dólares, las ganancias "aseguradas" que el American International Group debía a los tahúres financieros que, a través del comercio de valores computarizado, apostaron por las hipotecas basura y contrataron seguros de cobertura con este grupo asegurador, el A.I.G. (cuyo jefe, Maurice Greenberg, ya había sido destituido hace unos pocos años por fraude contable).
Pero es el viernes 19 de septiembre el que figurará en la historia de los EE.UU. como el momento de inflexión. La Casa Blanca comprometió al menos medio billón de dólares más en el empeño de re-inflar los precios inmobiliarios a fin de sostener el valor de mercado de las hipotecas basura (que son hipotecas contratadas sin tener en cuenta la capacidad de los deudores para pagar y que, encima, sobrestiman el precio corriente de mercado del colateral que se ofrece como garantía de la deuda).
Esos miles de millones de dólares fueron sacrificados para mantener vivo un sueño: las ficciones contables puestas sobre el papel por compañías que habían ingresado en un mundo irreal fundado en una contabilidad falsaria, que prácticamente todo el mundo financiero sabía tramposa. Pero todos jugaban con la compraventa de hipoteca basura empaquetada, porque aquí es donde se ganaba dinero. Incluso luego del colapso de los mercados, varios gestores ejecutivos de fondos de inversión que mantenían la lucidez fueron duramente criticados por no embarcarse en el juego mientras funcionara.
Tengo amigos en Wall Street que fueron despedidos por no lograr igualar los retornos que estaban consiguiendo sus colegas. Y los mayores retornos se conseguían comerciando con los activos financieros más grandes de la economía: la deuda hipotecaria. Sólo las hipotecas empaquetadas poseídas o garantizadas por Fannie y Freddie excedían ya el volumen de toda la deuda nacional de los EE.UU., que es el déficit acumulado por el Estado norteamericano ¡desde los días en que la nación ganó la guerra revolucionaria de independencia!
Eso da una idea de las enormes dimensiones del rescate, así como de las prioridades del Estado (o, al menos, de los Republicanos en el Gobierno). En vez de despertar la Economía a la realidad, el Gobierno ha empeñado todos sus recursos en la promoción del irreal sueño, según el cual las deudas pueden ser satisfechas: si no por los propios deudores, por el gobierno (o los "contribuyentes", como se dice, eufemísticamente).
Anteanoche, el Tesoro de los EE.UU. y la FED cambiaron radicalmente el carácter del capitalismo norteamericano. Se trata, ni más ni menos, que de un coup d'êtat a favor de la clase que Roosevelt llamaba los "báncgsters". Lo que ha pasado en las dos últimas semanas amenaza con alterar el curso del siglo que ahora rompe, y de alterarlo de manera irreversible si se salen con la suya. Pues de lo que se trata es de la mayor y más inequitativa transferencia de riqueza desde que se regalaron tierras a los barones de los ferrocarriles en la era de la Guerra Civil.
Aun así, hay pocos indicios de que eso llegue siquiera a poner fin a los tambores y trompetas de libre mercado de los insiders financieros que han logrado destruir el control público por la vía de colocar en las principales agencias reguladores a reconocidos antirreguladores, generando así el caos que, según dice ahora el secretario del Tesoro Henry Paulson, amenaza los depósitos bancarios y los puestos de trabajo de todos los norteamericanos. A lo que realmente amenaza, claro está, es a los mayores contribuidores financieros a la campaña electoral de los republicanos (y, para ser justos, también a los mayores contribuidores a las campañas de los candidatos demócratas a puestos clave en los comités de finanzas del Congreso.)
Una clase cleptocrática ha tomado el control de la economía, a fin de reemplazar el capitalismo industrial. El término acuñado en su día por Roosevelt –"báncgters"— lo dice todo en una palabra. La economía ha sido asaltada y capturada por una potencia foránea. No por los sospechosos habituales: no por el socialismo, no por los trabajadores, no por el "Estado sobredimensionado", no por los monopolistas industriales; ni siquiera por las grandes familias de banqueros. Desde luego, no por la francmasonería o por los illuminati. (Sería maravilloso que, de verdad, existiera algún grupo que hubiera estado actuando en la sombra, con siglos de sabiduría acumulada: así, al menos, alguien tendría un plan.) Lo que ha ocurrido es que los báncgsters se han aliado con una potencia foránea: no con los comunistas, no con los rusos, los asiáticos o los árabes; ni siquiera son humanos. El grupo en cuestión es un vástago de las máquinas. Puede sonar a película de Terminator, pero lo cierto es que las máquinas computarizadas han llegado a hacerse con el control del mundo, o al menos, del mundo de la Casa Blanca.
He aquí cómo lo lograron
La American International Group (A.I.G.) subscribió pólizas de seguros de todo tipo solicitados por la gente y por el mundo de los negocios: seguros de vivienda y de propiedad, seguros agropecuarios, incluso seguros para cubrir el arrendamiento aeronáutico. Ese rentabilísimo negocio no fue el problema. (Por eso mismo, será con toda probabilidad saldado para poder pagar las apuestas fallidas de la compañía.) La caída de A.I.G. vino de los 450.000 millones de dólares –casi medio billón— que le quedaron colgados al asegurar garantías a fondos hedge de libe inversión. En otras palabras: si dos partes jugaban un juego de suma cero, apostando la una contra la otra por la subida o la bajada del dólar frente a la libra esterlina o el euro, o si aseguraban una cartera hipotecaria o hipotecas basura para tener garantías de que se cobrarían, entonces pagaban una minúscula comisión a A.I.G. por una póliza que prometía pagar si, pongamos por caso, el mercado hipotecario norteamericano de 11 billones de dólares llegaba a "tropezar", o si los perdedores que habían colocado billones de dólares en apuestas a derivados del mercado internacional de divisas o a derivados financieros de acciones u obligaciones terminaban en una situación parecida a la que se hallan muchos patronos de Las Vegas, esto es, incapaces de cubrir sus deudas en efectivo.
A.I.G. cosechó miles de millones de dólares con esas pólizas. Y gracias al hecho de que las compañías aseguradoras son un paraíso friedmaniano –no regulado por la FED, ni por ninguna ora agencia de alcance nacional, y por lo tanto, capaces de acceder a la proverbial barra libre sin supervisión pública—, la suscripción de esas pólizas se hacía por la vía del listado informático, y la compañía cosechaba enormes cantidades de honorarios y comisiones sin apenas poner capital de su parte. A eso es a lo que se llama "autorregulación". Y así es como se supone que funciona la mano invisible del mercado.
Ello es que, inevitablemente, algunas instituciones financieras que se habían jugado miles de millones de dólares –normalmente, y para ser precisos, apostando mil millones de dólares en el curso de unos pocos minutos— no estaban en condiciones de pagar. Esos juegos se desarrollaban en microsegundos, como fogonazos en pantalla, prácticamente sin interferencia humana. En este sentido, no es tan distinto de los alienígenas haciéndose con el control. Pero en este caso se trata de máquinas tipo robot: de aquí la analogía que tracé con los Terminators.
Su repentino acceso al poder es tan imprevisible como una invasión procedente de Marte. La analogía que más se acerca es la invasión de los Chicos de Chicago, del Banco Mundial y de U.S.A.I.D. (Agencia de EEUU para el Desarrollo Internacional, por sus siglas en inglés) en Rusia y otras economías post soviéticas luego de la disolución de la URSS, urgiendo privatizaciones de libre mercado a fin de crear cleptocracias nacionales. Para los estadounidenses debería constituir un signo de alerta el que esos clepócratas se hayan convertido en las fortunas fundadoras de sus respectivos países. Deberíamos tener presente la observación de Aristóteles, según la cual la democracia es el estadio inmediatamente anterior a la oligarquía.
Las máquinas financieras que desarrollaron el comercio que terminó en la quiebra de la A.I.G. estaban programadas por ejecutivos financieros para actuar con la velocidad de la luz en operaciones de comercio electrónico que a menudo no duraban sino unos cuantos segundos, y eso, millones de veces al día. Sólo una máquina podría calcular la distribución de probabilidades matemáticas a partir de la observación de ínfimas variaciones, arriba y abajo, de tasas de interés, tasas de cambio y precios de acciones y obligaciones… y precios de hipotecas empaquetadas. Y estos últimos paquetes, cada vez más, cobraron la forma de hipotecas basura, pretendidamente deudas pagables pero, en realidad, eran cáscara huera.
En particular, las máquinas empleadas por los fondos hedge han dado un nuevo significado al capitalismo de casino. Hace mucho que se aplicaba a los especuladores que jugaban en el mercado de valores. Consistía en hacer apuestas cruzadas, perder algo y ganar algo,… y en dejar que el Estado rescatara a los no pagadores. El giro observable en la turbulencia de las dos últimas semanas es que los ganadores no pueden recoger las ganancias de sus apuestas, a menos que el gobierno pague las deudas contraídas por los perdedores, incapaces de satisfacerlas con su propio dinero.
Uno habría pensado que todo eso requiere algún grado de control por parte del Estado, que probablemente este tipo de actividad no debería haberse autorizado jamás. De hecho, nunca fue autorizada, y por lo mismo, tampoco regulada. Pero parecía haber una buena razón para ello: los inversores de los fondos de cobertura, o hedge founds, habían firmado un papel diciendo que eran lo bastante ricos como para permitirse perder su dinero en este juego financiero. A los papás y mamás comunes y corrientes no les estaba permitido participar. A pesar del alto rendimiento generado por millones de minúsculas operaciones comerciales, se consideraban demasiado arriesgadas para principiantes carentes de fondos fiables para entrar en el juego.
Un fondo hedge, o fondo de cobertura o de inversión libre, no gana dinero produciendo bienes y servicios. No avanza fondos para comprar activos reales, ni siquiera presta dinero. Lo que hace es tomar prestadas enormes sumas para apalancar sus apuestas con crédito prácticamente ilimitado. Sus ejecutivos no son ingenieros industriales, sino matemáticos que programan computadoras para hacer apuestas cruzadas o straddles sobre cómo se comportarán las tasas de interés, las tasas de cambio de divisas o los precios de las acciones y las obligaciones… o los precios de las hipotecas empaquetadas por los bancos. Los préstamos empaquetados pueden tener contenido o ser basura. No importa. Lo único que importa es ganar dinero en un mercado en el que el grueso de las operaciones comerciales dura apenas unos segundos. Lo que genera ganancias es la fibrilación de los precios, la volatilidad.
Este tipo de transacciones puede hacer fortunas, pero no es la "creación de riqueza" que mucha gente se imagina. Antes de la fórmula matemática de Black-Scholes para calcular el valor de las apuestas de estos fondos de inversión libre, este tipo de juego con opciones de compra y opciones de venta resultaba demasiado costoso como para dar mucho beneficio a nadie, salvo a las empresas de intermediación financiera. Pero la combinación de unas potentes computadoras con la "innovación" representada por un crédito prácticamente ilimitado y el libre acceso a las tablas del juego financiero ha hecho posible un frenético maniobreo de ir y venir.
Pues bien, ¿por qué el Tesoro consideró ineludible entrar en todo esto? ¿Por qué había que salvar a esos tahúres, si tenían dinero bastante para perder sin tener que convertirse en salas hospitalarias necesitadas de asistencia pública? El comercio de los hedge founds de cobertura e inversión libre estaba limitado a los muy ricos, a los bancos de inversión y a otros inversores institucionales. Pero una de las maneras más fáciles de ganar dinero llegó a ser el prestar fondos con intereses que la gente tenía que devolver con lo que sacaba de sus operaciones comerciales computerizadas. Y casi simultáneamente con la operación, ese dinero se pagaba en forma de comisiones, remuneraciones y bonos anuales que traían a la memoria los EEUU de la Era de la Codicia en los años que precedieron a la I Guerra Mundial, antes de que se introdujera el impuesto sobre la renta en 1913. Lo notable en todo este dinero era que sus destinatarios ni siquiera tenían que pagar por él un impuesto sobre la renta normal. El gobierno lo llamó "ganancias de capital", lo que significaba que el dinero se gravaba fiscalmente con sólo una fracción de la tasa con la que se gravaban fiscalmente los ingresos.
Con la pretensión, huelga decirlo, de que todo ese frenético comercio crea "capital" real. Desde luego no lo hace en el sentido que tenía el concepto de capital en la economía clásica del siglo XIX. El término ha sido divorciado de las nociones de producción de bienes y servicios, contratación de trabajo asalariado o innovación financiera. Tan "capital" es ahora eso como el derecho a organizar una lotería y recoger las ganancias resultantes de las esperanzas de los perdedores. Pero, entonces, los casinos de Las Vegas y de los garitos ribereños se han convertido en una pujante "industria del crecimiento", enlodando el lenguaje del capital, del crecimiento y de la propia riqueza.
Para cerrar las mesas de juego y saldar deudas, los perdedores tienen que ser rescatados: Fannie Mae, Freddie Mac, A.I.G., ¿y quién sabe cuál será el siguiente? Es la única manera de resolver el siguiente problema que se les presenta a unas compañías que han pagado ya a sus ejecutivos y a sus accionistas, en vez de haber puesto esas sumas en reserva: cómo recoger sus ganancias ante unos deudores insolventes y unas aseguradoras en quiebra. Éstos, los perdedores, también han pagado a sus ejecutivos financieros y a sus colaboradores internos (junto con las oportunas contribuciones patrióticas a los candidatos políticos en los puestos clave de las comisiones del Congreso encargadas de decidir la estructuración financiera de la nación).
Porque eso ha de orquestarse por adelantado. Es necesario comprar políticos y ofrecerles una coartada plausible (o al menos, un conjunto bien armado de eufemismos a prueba de encuesta de opinión pública) para poder explicar a los votantes por qué era de interés público rescatar a los tahúres. Se precisa de buena retórica para explicar por qué el gobierno tenía que dejarles entrar en un casino, dejar que se quedaran con todas sus ganancias y, finalmente, usar fondos públicos para subvenir a las pérdidas de sus contrapartes.
Lo que ocurrió los pasados 18 y 19 de septiembre llevó años de preparación, tapados por una falsaria ideología excogitada por think tanks de relaciones públicas y emitida ahora, en condiciones de emergencia, a un Congreso –y a un votante— presa del pánico, justo antes de la elección presidencial. Se diría que ésta era la sorpresa electoral que nos deparaba septiembre. En unas bien escenificadas condiciones de crisis, el presidente Bush y el secretario del Tesoro Paulson llaman ahora al país a una guerra contra los propietarios de vivienda en quiebra técnica. Se dice que esa es la única esperanza para "salvar al sistema". (¿Qué sistema? No el capitalismo industrial, ni siquiera el sistema bancario tal como lo conocemos.) La mayor transformación del sistema financiero norteamericano desde la Gran Depresión ha acontecido, comprimida, en dos semanas: empezando con la duplicación de la deuda nacional norteamericana cuando el pasado 7 de septiembre se procedió a la nacionalización de Fannie Mae y Fredie Mac. (El corrector ortográfico de mi computador no me consiente la utilización del eufemismo "conservadurízación" aplicado por el señor Pualson para referirse al rescate de los "fraudgsters" de Fannie Mae y Freddie Mac.)
La teoría económica solía explicar que los beneficios y el interés eran la remuneración del riesgo calculado. Pero en nuestros días el nombre del juego es ganancias de capital y apuestas computerizadas sobre la dirección de las tasas de interés, de las monedas extranjeras y de los precios de las acciones, y cuando las apuestas salen mal, los rescates son la remuneración económica calculada de quienes han contribuido financieramente a la campaña electoral. Pero ahora, supuestamente, no es el momento de hablar de tales cosas. "Tenemos que actuar ahora para proteger la salud económica de nuestra nación, amenazada por riesgos graves", entonó el presidente Bush el pasado 19 de septiembre. Lo que quería decir es que la Casa Blanca debe responder con una prima de aseguramiento al mayor grupo de contribuidores a la campaña electoral del Partido Republicano –es decir, Wall Street—, rescatando sus malas apuestas. "Habrá muchas oportunidades para discutir sobre los orígenes de este problema. La tarea del momento es resolverlo". En otras palabras, no convirtáis eso en un asunto electoral. "En la historia de nuestra nación, ha habido momentos que exigían andar unidos, con independencia de las divisiones partidistas, a fin de enfrentarse a desafíos de envergadura". ¡Justo antes de las elecciones! Idéntica patochada pudo oírse el pasado viernes por la mañana de labios de Paulson, secretario del Tesoro: "Nuestra salud económica exige que seamos capaces de trabajar juntos y emprender una acción inmediata bipartidista". Los periodistas dijeron que en las maniobras del día se estaba barajando una cifra de medio billón de dólares.
Buena parte de las culpas deberían cargarse sobre la Administración Clinton, responsable directa en 1999 de la abrogación de la Ley Glass-Steagal, que permitió a los bancos fusionarse con casinos. O mejor dicho: a los casinos, absorber bancos. Eso es lo que puso en riesgo los ahorros de los norteamericanos.
Pero ¿significa eso realmente que la única solución pase por re-inflar el mercado inmobiliario? El plan de Paulson-Bernanke es capacitar a los bancos para que puedan venderse las viviendas de 5 millones de deudores hipotecarios que este año tendrán que enfrentarse a la quiebra o al embargo. Los propietarios de vivienda sometidos a unos intereses hipotecarios variables disparados perderán sus casas, pero la FED surtirá a las agencias de préstamo hipotecario crédito bastante como para permitir que nuevos compradores se endeuden lo suficiente como para lograr sacar las hipotecas basura de las manos de los tahúres que son sus actuales tenedores. Con lo que se gana tiempo para que una nueva burbuja financiera e inmobiliaria acuda en rescate de los prestamistas y de los empaquetadores de hipotecas basura.
Los EE.UU. han entrado en otra guerra, una guerra para salvar a los comerciantes de derivados computarizados. Como la guerra de Irak, se basa por mucho en ficciones, y como en la de Irak, se ha entrado en ella bajo la presión de condiciones de aparente emergencia. Y como en la guerra de Irak, la solución propuesta guarda poca relación con la causa que subyace a los problemas. Esgrimiendo razones de seguridad financiera, el gobierno dará por buenas las obligaciones de deuda colateralizada (ODCs) que Warren Buffett llamó en su día "armas de destrucción financiera masiva".
No es por azar que ese derroche de dinero público esté siendo manejado por el mismo grupo que tan píamente alertó al país sobre la existencia de armas de destrucción masiva en Irak. El presidente Bush y el secretario del tesoro Paulson han declarado tan ricamente que no es éste momento para desacuerdos partidistas respecto de la deriva de la política pública a favor de los acreedores y no de los deudores; que no es momento de convertir en asunto electoral el mayor rescate registrado en los anales de la historia electoral. Que no es momento adecuado para debatir si es buena cosa re-inflar el precio de la vivienda a unos niveles que seguirán obligando a los nuevos compradores de casas a endeudarse hasta el punto de tener que gastar en vivienda cerca del 40% de sus ingresos.
Recuerden la época en que el presidente Bush y Alan Greenspan informaron a los norteamericanos de a pie de que no había dinero para financiar la Seguridad Social (por no hablar de Medicare), porque en algún momento venidero (¿dentro de 10 años? ¿De 20? ¿De 40?) el sistema caería en un déficit de lo que ahora resulta un irrisorio billón de dólares distribuido a lo largo de muchos, muchos años. La moraleja era: si no podemos imaginar una forma de pagarlo a largo plazo, dejemos caer ahora mismo el programa asistencial.
El señor Bush y el señor Greenspan dijeron disponer de una oportuna solución. El Tesoro podría derivar el dinero de la Seguridad Social y de los seguros médicos hacia Bear Stearns, Lehman Brothers o sus pares, para que lo invirtieran a "mágico interés compuesto".
¿Qué habría pasado si la Seguridad Social hubiera hecho semejante cosa? Tal vez habríamos asistido en estas dos semanas a la entrega a los tahúres de Wall Street de todo el dinero que se dejó de lado desde que la Comisión Greenspan resolvió en 1983 desplazar la carga fiscal sobre las retenciones salariales reguladas por la FICA (Ley Federal de Contribución a la Seguridad Social, en inglés). No es a los jubilados a quienes se pretende rescatar, sino a los inversores de Wall Street que firmaron papeles diciendo que estaban en condiciones de afrontar la pérdida del dinero jugado. La consigna electoral de los republicanos de cara a los comicios del próximo noviembre debería ser: "Seguro de juego, no seguro de salud".
No es así como el celebérrimo Camino de servidumbre tenía que ser transitado. Friedrich von Hayek y sus Chicago boys insistían en que la servidumbre vendría de la planificación y de la regulación estatales. Esa visión estaba en los antípodas de la de los reformadores clásicos de la Era Progresista, que concebían la acción del Estado como la del cerebro de la sociedad, como la palanca directriz para modelar los mercados y liberarlos de rentistas, es decir, del ingreso que no es contrapartida del desempeño de un papel necesario en la producción. La teoría de la democracia se fundaba en el supuesto de que los votantes actuarían movidos por el propio interés. Los reformadores del mercado partieron de un feliz supuesto paralelo, según el cual los consumidores, los ahorradores y los inversores promoverían el crecimiento económico actuando con pleno conocimiento y cabal comprensión de las dinámicas en acto.
Pero la mano invisible terminó resultando en fraude contable, préstamo hipotecario basura, información privilegiada y fracaso en punto a graduar los crecientes gastos de la deuda conforme a la capacidad de los deudores para pagar. Y todo este caos, aparentemente legitimado por unos modelos de comercio electrónico computerizado que acaban de ser bendecidos por el Tesoro.
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(*) Michael Hudson es ex economista de Wall Street especializado en balanza de pagos y bienes inmobiliarios en el Chase Manhattan Bank (ahora JPMorgan Chase & Co.), Arthur Anderson y después en el Hudson Institute. En 1990 colaboró en el establecimiento del primer fondo soberano de deuda del mundo para Scudder Stevens & Clark. El Dr. Hudson fue asesor económico en jefe de Dennis Kucinich en la reciente campaña primaria presidencial demócrata y ha asesorado a los gobiernos de los EEUU, Canadá, México y Letonia, así como al Instituto de Naciones Unidas para la Formación y la Investigación. Distinguido profesor investigador en la Universidad de Missouri de la ciudad de Kansas, es autor de numerosos libros, entre ellos Super Imperialism: The Economic Strategy of American Empire.
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domingo, 23 de noviembre de 2008
sábado, 22 de noviembre de 2008
El rey Juan Carlos, Tesla, terremotos, chantajes y transgénicos (aspartamo incluido)
Atención a los tribunales porque la corrupción del rey podría terminar...
...ante el Presidente del Congreso de los Diputados, el coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés acusa formalmente al rey Juan Carlos I de graves delitos
http://www.larepublica.es/spip.php?article11973
El pasado mes de abril, el coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés, acusó, mediante un escrito al Presidente del Congreso, al rey Juan Carlos de una serie de irregularidades que son "presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia. Como los que relaciono a continuación: Un intento de golpe de Estado, (…) la puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte, (…) enriquecerse de una forma exagerada e ilegal, (…) ejercer la corrupción continuada y generalizada, (…) desviar fondos reservados del Estado, (…) un presunto asesinato (…)".

Texto completo:
"AL EXCMO SR. PRESIDENTE DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DE LAS CORTES ESPAÑOLAS
Don Amadeo Martínez Inglés, coronel del Ejército, escritor e historiador militar, se dirige a VE y a la Cámara que preside con arreglo a lo que dispone el artículo 77.1 de la Constitución española manifestándole lo siguiente:
Con fecha 23 de septiembre de 2005, y con arreglo a cuanto dispone el artículo 77.1 de la Constitución española, remití al presidente de esa Cámara en la legislatura anterior, señor Marín, un exhaustivo Informe (40 páginas) sobre los hechos acaecidos en España en la tarde/noche del 23 de febrero de 1981 (popularmente conocidos como la “intentona involucionista del 23-F”) en el que, después de una larga investigación de más de veinte años, presentaba toda una serie de indicios racionales que apuntaban a que el rey Juan Carlos I fue el máximo responsable de su planificación, coordinación, preparación y ejecución. En consecuencia le solicitaba la creación de una Comisión de Investigación, conforme a lo que establece el artículo 76.1 de la Carta Magna, que, a pesar del tiempo transcurrido y con los máximos poderes, estudiara, investigara y analizara tan deleznable episodio de la reciente historia de España y depurara las responsabilidades (políticas e históricas, preferentemente) en las que pudo incurrir el monarca español.
En enero de 2006, cuatro meses después del envío del Informe sobre el 23-F al presidente del Congreso de los Diputados y visto que éste no parecía dispuesto a acusar recibo del mismo y, mucho menos, a estudiarlo o debatirlo en la Cámara que presidía (aunque me consta que dio traslado del escrito a los diferentes grupos parlamentarios) decidí enviar el prolijo documento al presidente del Senado, señor Rojo, al del Gobierno de la nación, señor Rodríguez Zapatero, y a cada uno de los presidentes de las más altas instituciones del Estado: Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional, Consejo de Estado…etc, etc. Ninguna de las autoridades a las que iba dirigido el, al parecer, “políticamente incorrecto” escrito (a excepción del presidente del Senado, quien acusó recibo a través de la Comisión de Peticiones de la Cámara) contestó al mismo.
Al no obtener ninguna respuesta, tanto del presidente Marín como de los presidentes de las más altas instituciones del Estado, año y medio después, con fecha 23 de febrero de 2007, presenté en el Congreso de los Diputados el mismo Informe solicitando de nuevo la creación de una Comisión que investigara el supuesto golpe de Estado del 23-F; visto, además, lo ocurrido en esa Cámara el día 23 de febrero del año anterior, fecha en que se cumplía el vigésimo quinto aniversario de tan desgraciado evento, al rechazar de plano algunos grupos parlamentarios la nota institucional que pretendía difundir el presidente y que, como venía siendo costumbre en los últimos años, señalaba al rey Juan Carlos como supremo y único “salvador de la democracia y las libertades del pueblo español” puestas en peligro por el golpista Tejero.
Como consecuencia de todo lo anterior y consciente de que el Congreso de los Diputados, con su señor presidente al frente, y el resto de autoridades a las que había dirigido el documento nunca se iban a molestar en acusar recibo del mismo (si sus señorías no quieren debatir tan espinoso asunto que lo haga la opinión pública, primero nacional y después internacional), he decidido publicar todas mis investigaciones sobre el rey Juan Carlos en forma de libro (“Juan Carlos I, el último Borbón”. Styria. Febrero 2008), un extenso trabajo sobre la vida del monarca español en el que analizo, después de muchos años de estudio y dedicación, no sólo el ya comentado asunto del 23-F sino algunas de las numerosas y graves irregularidades políticas, militares, familiares, económicas… que ha protagonizado, primero en su juventud y después a lo largo de sus treinta y dos años de reinado. Muchas de estas irregularidades son, obviamente, presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia. Como los que relaciono a continuación:
1º.- Un intento de golpe de Estado, ya que a estas alturas está fuera de toda duda que, en el otoño de 1980, dio el visto bueno a sus militares cortesanos (los generales Armada y Milans) para que planificaran, organizaran, coordinaran y ejecutaran una ilegal e inconstitucional maniobra político-militar-institucional (el ya comentado 23-F), de acuerdo con determinadas fuerzas políticas del arco parlamentario, con el fin de cambiar el Gobierno legítimo de la nación española y frenar con ello un golpe militar de la extrema derecha castrense. Maniobra que después sería abandonada por él mismo y sus compinches políticos ante la estrafalaria entrada del teniente coronel Tejero en el Congreso de los Diputados, poniendo así en serio peligro de guerra civil a este país.
2º.- La puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte o grupos de terroristas de Estado denominados GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) para hacer desaparecer (matar o secuestrar) miembros de ETA, saltándose a la torera todas las normas y leyes del Estado de derecho y usando las mismas tácticas y técnicas de los separatistas vascos. Grupos de asesinos a sueldo del Estado español que, con el conocimiento y la autorización del Jefe del Estado y comandante supremo de las FAS españolas, el rey Juan Carlos, serían organizados y dirigidos por los servicios secretos militares (CESID) nutriéndose de funcionarios militares y civiles españoles y mercenarios extranjeros.
3º.- Enriquecerse de una forma exagerada e ilegal hasta convertir a su familia en una de las más grandes fortunas de Europa y el mundo, recibiendo sospechosas donaciones y créditos personales desde el exterior y realizando substanciosos negocios aprovechándose de su omnímodo poder institucional y su inviolabilidad ante la ley. Lo que ha propiciado que en treinta años su fortuna se haya elevado, según prestigiosas publicaciones extranjeras (en España el mutismo en todo lo referente a la familia real es absoluto), a la importantísima suma de 1.790 millones de euros (300.000 millones de pesetas). Cifra ésta nunca desmentida por La Zarzuela.
4º.- Ejercer la corrupción continuada y generalizada, al recibir y aceptar como rey y jefe del Estado regalos y donaciones multimillonarias de empresarios y particulares (yates, coches, petrodólares para apoyar la reconquista de Kuwait…)
5º.- Desviar fondos reservados del Estado para pagar sus aventuras galantes y los chantajes de alguna de sus numerosas amantes, como el que tuvo que hacer frente a partir del año 1994 tras su larga relación amorosa de 15 años de duración con una bella vedette del espectáculo español. Que nos ha costado a los contribuyentes españoles más de 500 millones de pesetas, pagados con los fondos reservados del CESID, Presidencia del Gobierno y Ministerio del Interior.
6.- Un presunto asesinato (el simple homicidio ya fue aceptado en su día por él mismo y su familia) cometido en sus años mozos, ya que el 29 de marzo de 1956, con 18 años de edad y siendo un distinguido cadete de la Academia General Militar de Zaragoza, con seis meses de instrucción militar intensiva en su haber y otros seis de instrucción premilitar (experto por lo tanto en el uso y manejo de toda clase de armas portátiles del Ejército español) mató, estando sólo con él y en muy extrañas circunstancias que nunca han sido aclaradas, de un tiro en la cabeza procedente de su propia arma a su hermano Alfonso, de 14 años, el preferido de su padre, don Juan de Borbón. Quien, según muchos políticos del entorno de éste, iba a ser elegido por el conde de Barcelona para sucederle en sus derechos dinásticos a la corona de España ante el proceder de Juan Carlos que ya en esas fechas manifestaba una irregular y perruna obediencia a Franco con vistas a acceder al trono saltándose a su propio padre.
En relación con este turbio asunto (que ha permanecido cincuenta años en el más absoluto de los secretos), el citado trabajo de investigación desmonta una tras otra todas las hipótesis tejidas en su día por la propia familia de Juan Carlos y el dictador Franco para hacer creer a los españoles que todo fue un desgraciado accidente. Supuesto accidente que nunca fue investigado ni por la justicia portuguesa ni por la española, civil o militar, siendo el homicida en aquellas fechas un profesional de las Fuerzas Armadas españolas.
De todos estos presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos I, que recoge el ya repetidas veces comentado trabajo de investigación, se presentan abundantes indicios de culpabilidad. De la mayoría de los cuales, por otra parte, han tenido constancia en los últimos años las elites mejor informadas de este país (políticos, periodistas, líderes sociales…) pero sin atreverse a denunciarlos y, mucho menos, a perseguirlos. El historiador militar que formula el presente escrito ha decidido ahora darles publicidad en forma de libro para conocimiento de todos los españoles. Libro que, por otra parte, pasados ya dos meses desde su publicación, no ha sido desmentido en ninguno de sus extremos ni por la propia Casa Real española ni por autoridad alguna. Hasta el momento también, tanto el Congreso como los demás poderes del Estado han “callado y otorgado”.
En vista de ello, constituidas ya las nuevas Cortes Generales salidas de la voluntad popular expresada el 9 de marzo pasado y comenzado con ello una nueva legislatura, me dirijo a VE como presidente del Congreso de los Diputados para, en virtud de lo que contempla el ya citado artículo 77.1 de la Carta Magna española, exigir la creación de la ya repetidas veces solicitada Comisión parlamentaria que proceda de inmediato a estudiar e investigar las ya muy claras responsabilidades del monarca español en los hechos comentados con anterioridad y que resumo de nuevo:
1º.- La llamada durante años “intentona involucionista del 23-F” y que en realidad no fue tal sino una chapucera maniobra borbónica de altos vuelos, al margen de la Constitución y de las leyes, para cambiar el Gobierno legítimo de la nación en provecho de la Corona.
2º.- La creación y organización de los autoproclamados Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), compuestos por determinados estamentos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y del Ejército (de los que el monarca español tuvo conocimiento antes de que empezaran a actuar a través de documentos reservados del CESID) y que cometieron, con métodos expeditivos criminales, por lo menos veintiocho asesinatos de Estado y un secuestro.
3º.- El sorprendente y rápido enriquecimiento de su familia (en treinta años ha pasado de la indigencia más absoluta a disponer de una de las mayores fortunas de Europa, según informaciones de toda solvencia que no han sido desmentidas por La Zarzuela).
4º.- La aceptación continuada de regalos y donaciones por parte de particulares (yates, coches…) que lógicamente harían los interesados persiguiendo algo a cambio.
5º.- Los pagos con fondos reservados de Presidencia del Gobierno y de los ministerios de Defensa e Interior para enfrentar el chantaje de determinada vedette del espectáculo español, que disponía de comprometedores vídeos sexuales con el rey Juan Carlos.
6º.- La desgraciada muerte del infante D. Alfonso de Borbón en “Villa Giralda” (residencia de los condes de Barcelona en Estoril) el 29 de marzo de 1956 y que al hilo de los análisis incluidos en el trabajo de referencia dejan bastante claro que el supuesto accidente pudo ser en realidad un fratricidio premeditado. Mis estudios como militar y como experto en armas dejan muy pocas dudas al respecto. Como tal hecho nunca fue investigado por la justicia (ni portuguesa ni española) exijo, como historiador y ciudadano español, que se abra un proceso clarificador sobre el mismo, exhumando si es preciso los restos del infante que reposan en el Monasterio de El Escorial e interesando del ministerio de Defensa la documentación que pueda obrar sobre aquel homicidio en los archivos de la Academia General Militar de Zaragoza, con el fin de que expertos judiciales y técnicos en balística y teoría del tiro puedan hacer sus evaluaciones y aclarar definitivamente el misterio que encierra aquél luctuoso suceso de la historia de España. Y dejando abierto el camino para que los jueces establezcan las responsabilidades penales a las que todavía debiera enfrentarse Juan Carlos de Borbón, ya que en aquella época no estaba cubierto constitucionalmente por ningún manto de inviolabilidad o irresponsabilidad y sólo era un profesional del Ejército español (cadete de la Academia General Militar de Zaragoza), sujeto por lo tanto a las leyes penales castrenses.
Responsabilidades que podrían ser de carácter penal pero, con toda seguridad, históricas y políticas pues si se demostrara la culpabilidad del actual rey de España, habría que reescribir con toda urgencia la historia de este país.
Hasta aquí, señor presidente del Congreso de los Diputados, los presuntos delitos cometidos por el actual rey de España, tanto en su ya largo reinado como en sus años juveniles de caballero cadete en la Academia General Militar. Que este modesto historiador militar y coronel del Ejército no está dispuesto a que queden ocultos entre las bambalinas de la historia y sin su correspondiente condena, sea esta penal, moral o histórica. Por ello le reitero una vez más la solicitud de que todos estos hechos sean estudiados, investigados y analizados en profundidad, y cuanto antes, por una Comisión parlamentaria (auxiliada por los correspondientes expertos), ya que sin duda debe ser ese foro parlamentario, como suprema expresión de la soberanía popular, el que promueva inicialmente las acciones pertinentes, de tipo judicial o político, que permitan aclarar tan graves e importantes cuestiones. Que afectan al país en general y, sobre todo, a su historia pues no deja de ser un auténtico sarcasmo y una burla al pueblo español que ya figure en los libros de historia de este país como máximo salvador de la democracia y de las libertades de sus ciudadanos aquél que fue el primero en ponerlas en peligro autorizando el golpe de Estado del que, según la angelical teoría oficial, nos salvó a todos.
Ante esta Comisión debería comparecer el propio rey Juan Carlos (ya se pidió su presencia ante el Tribunal Militar de Campamento en el año 1982 para que contestara a las acusaciones de golpismo vertidas en su contra por algunos acusados y testigos en el golpe del 23-F) pues una cosa es que su persona sea, a día de hoy, constitucionalmente inviolable y no sujeta a responsabilidad y otra muy distinta el que no pueda y deba comparecer ante los legítimos representantes del pueblo para dar a conocer su versión sobre unos hechos gravísimos de la reciente historia de España en los que él ejerció el papel de protagonista absoluto.
Y por último, señor presidente del Congreso de los Diputados, si tanto esa Cámara como los demás poderes del Estado optan, una vez más, por tomarse mis denuncias contra el rey Juan Carlos I a título de inventario, es decir, como si estuvieran formuladas contra el históricamente preclaro e insigne Alfonso X el Sabio en lugar de a menor gloria del, a todas luces, menos docto y ejemplar personaje que en estos momentos ocupa la Jefatura del Estado español a título de rey por deseo testicular del dictador Franco, este historiador militar (que le recuerdo, por si lo ha olvidado, fue encarcelado y separado abruptamente de su carrera por un ministro de Defensa de su partido, en 1990, por reivindicar, con conocimiento de causa, un Ejército profesional para España; aspiración que consiguió en 1996) se verá obligado moralmente a pedir amparo internacional en la instancia judicial o mediática que estime oportuna y conveniente, incluido si fuera preciso el Tribunal Penal Internacional. Porque no deja de ser un contrasentido y un esperpento jurídico que la Audiencia Nacional española, a través de su “juez estrella” Baltasar Garzón, se dedique a perseguir jefes de Estado extranjeros, presuntos genocidas, terroristas y responsables de crímenes de lesa humanidad, y no haya llamado siquiera a declarar al máximo responsable de los asesinatos de los GAL (crímenes de Estado que no prescriben ni deben contemplar en su enjuiciamiento inviolabilidad alguna): el rey Juan Carlos I. Quien recibió precisa y abundante información reservada del CESID en su momento (la famosa Acta Fundacional y otros documentos) sobre la preparación y pronta puesta en ejecución de la llamada “guerra sucia” contra ETA. Y no hizo nada por evitarla.
Y espero, señor presidente, que no tome estas mis últimas palabras como una amenaza (jamás me permitiría semejante libertad contra el máximo representante del pueblo soberano y tercera autoridad del Estado) sino como una respetuosa advertencia de un ciudadano español que ha dedicado toda su vida a la defensa de este país, que sólo ha recibido a cambio represiones y sinsabores y que, desde luego, como le enseñaron hace ya muchos años en una Academia Militar, no va a cejar en la lucha por sus ideales y convicciones.
España no puede tener ni un minuto más en la Jefatura del Estado a un hombre de pésima catadura moral, homicida confeso (que no ha pagado todavía por su delito), presunto asesino y también, en grado de presunción por el momento, golpista, malversador de fondos públicos y terrorista de Estado.
Le adjunto, señor presidente del Congreso, copia del Informe remitido en septiembre de 2005 y febrero de 2007 a su predecesor en el cargo.
Firmo el presente escrito en Alcalá de Henares a 4 de abril de 2008"
Recomiendo que veáis este video de Benjamin Fulford en el que habla de la tecnología del proyecto HAARP estadounidense para provocar terremotos, tsunamis, dirigir las lluvias(crear sequías), etc... y los compara con Al Capone pero a otro nivel claro: implicando a pueblos enteros que mueren en catástrofes "naturales" provocados con esta tecnología para chantajear a los gobiernos de los países afectados.
Para rematar el tema os pongo un video que habla un poco de Nicola Tesla y del HAARP: uno de sus mal utilizados inventos.
También es muy interesante la entrevista emitida en el 3/24 de Televisió de Catalunya que podéis ver a continuación, subtitulado al castellano (español) para los que no entiendan bien el catalán, en la que Josep Pàmies de la plataforma "Som el que sembrem" ("somos lo que sembramos"), explica increíblemente bien para los que no somos expertos en el tema, el problema de los transgénicos: ¿quién los fábrica?(grandes farmacéuticas), ¿porqué se prohibieron en Francia, Alemania o Suiza? y nos cuenta lo que están haciendo para intentar liberarnos de éstos, nuestros enemigos los transgénicos asesinos...
Aprovecho también el momento para añadir que el aspartamo, que está presente en casi todos los chicles sin azúcar (la mayoría, hoy en día) y en la sacarina, por supuesto también es transgénico y es muy malo.
...ante el Presidente del Congreso de los Diputados, el coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés acusa formalmente al rey Juan Carlos I de graves delitos
http://www.larepublica.es/spip.php?article11973
El pasado mes de abril, el coronel del Ejército español Amadeo Martínez Inglés, acusó, mediante un escrito al Presidente del Congreso, al rey Juan Carlos de una serie de irregularidades que son "presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia. Como los que relaciono a continuación: Un intento de golpe de Estado, (…) la puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte, (…) enriquecerse de una forma exagerada e ilegal, (…) ejercer la corrupción continuada y generalizada, (…) desviar fondos reservados del Estado, (…) un presunto asesinato (…)".

Texto completo:
"AL EXCMO SR. PRESIDENTE DEL CONGRESO DE LOS DIPUTADOS DE LAS CORTES ESPAÑOLAS
Don Amadeo Martínez Inglés, coronel del Ejército, escritor e historiador militar, se dirige a VE y a la Cámara que preside con arreglo a lo que dispone el artículo 77.1 de la Constitución española manifestándole lo siguiente:
Con fecha 23 de septiembre de 2005, y con arreglo a cuanto dispone el artículo 77.1 de la Constitución española, remití al presidente de esa Cámara en la legislatura anterior, señor Marín, un exhaustivo Informe (40 páginas) sobre los hechos acaecidos en España en la tarde/noche del 23 de febrero de 1981 (popularmente conocidos como la “intentona involucionista del 23-F”) en el que, después de una larga investigación de más de veinte años, presentaba toda una serie de indicios racionales que apuntaban a que el rey Juan Carlos I fue el máximo responsable de su planificación, coordinación, preparación y ejecución. En consecuencia le solicitaba la creación de una Comisión de Investigación, conforme a lo que establece el artículo 76.1 de la Carta Magna, que, a pesar del tiempo transcurrido y con los máximos poderes, estudiara, investigara y analizara tan deleznable episodio de la reciente historia de España y depurara las responsabilidades (políticas e históricas, preferentemente) en las que pudo incurrir el monarca español.
En enero de 2006, cuatro meses después del envío del Informe sobre el 23-F al presidente del Congreso de los Diputados y visto que éste no parecía dispuesto a acusar recibo del mismo y, mucho menos, a estudiarlo o debatirlo en la Cámara que presidía (aunque me consta que dio traslado del escrito a los diferentes grupos parlamentarios) decidí enviar el prolijo documento al presidente del Senado, señor Rojo, al del Gobierno de la nación, señor Rodríguez Zapatero, y a cada uno de los presidentes de las más altas instituciones del Estado: Consejo General del Poder Judicial, Tribunal Supremo, Tribunal Constitucional, Consejo de Estado…etc, etc. Ninguna de las autoridades a las que iba dirigido el, al parecer, “políticamente incorrecto” escrito (a excepción del presidente del Senado, quien acusó recibo a través de la Comisión de Peticiones de la Cámara) contestó al mismo.
Al no obtener ninguna respuesta, tanto del presidente Marín como de los presidentes de las más altas instituciones del Estado, año y medio después, con fecha 23 de febrero de 2007, presenté en el Congreso de los Diputados el mismo Informe solicitando de nuevo la creación de una Comisión que investigara el supuesto golpe de Estado del 23-F; visto, además, lo ocurrido en esa Cámara el día 23 de febrero del año anterior, fecha en que se cumplía el vigésimo quinto aniversario de tan desgraciado evento, al rechazar de plano algunos grupos parlamentarios la nota institucional que pretendía difundir el presidente y que, como venía siendo costumbre en los últimos años, señalaba al rey Juan Carlos como supremo y único “salvador de la democracia y las libertades del pueblo español” puestas en peligro por el golpista Tejero.
Como consecuencia de todo lo anterior y consciente de que el Congreso de los Diputados, con su señor presidente al frente, y el resto de autoridades a las que había dirigido el documento nunca se iban a molestar en acusar recibo del mismo (si sus señorías no quieren debatir tan espinoso asunto que lo haga la opinión pública, primero nacional y después internacional), he decidido publicar todas mis investigaciones sobre el rey Juan Carlos en forma de libro (“Juan Carlos I, el último Borbón”. Styria. Febrero 2008), un extenso trabajo sobre la vida del monarca español en el que analizo, después de muchos años de estudio y dedicación, no sólo el ya comentado asunto del 23-F sino algunas de las numerosas y graves irregularidades políticas, militares, familiares, económicas… que ha protagonizado, primero en su juventud y después a lo largo de sus treinta y dos años de reinado. Muchas de estas irregularidades son, obviamente, presuntos y graves delitos que no deben quedar escondidos, de ninguna de las maneras, bajo la alfombra de la historia. Como los que relaciono a continuación:
1º.- Un intento de golpe de Estado, ya que a estas alturas está fuera de toda duda que, en el otoño de 1980, dio el visto bueno a sus militares cortesanos (los generales Armada y Milans) para que planificaran, organizaran, coordinaran y ejecutaran una ilegal e inconstitucional maniobra político-militar-institucional (el ya comentado 23-F), de acuerdo con determinadas fuerzas políticas del arco parlamentario, con el fin de cambiar el Gobierno legítimo de la nación española y frenar con ello un golpe militar de la extrema derecha castrense. Maniobra que después sería abandonada por él mismo y sus compinches políticos ante la estrafalaria entrada del teniente coronel Tejero en el Congreso de los Diputados, poniendo así en serio peligro de guerra civil a este país.
2º.- La puesta en actividad, en 1983, de los batallones de la muerte o grupos de terroristas de Estado denominados GAL (Grupos Antiterroristas de Liberación) para hacer desaparecer (matar o secuestrar) miembros de ETA, saltándose a la torera todas las normas y leyes del Estado de derecho y usando las mismas tácticas y técnicas de los separatistas vascos. Grupos de asesinos a sueldo del Estado español que, con el conocimiento y la autorización del Jefe del Estado y comandante supremo de las FAS españolas, el rey Juan Carlos, serían organizados y dirigidos por los servicios secretos militares (CESID) nutriéndose de funcionarios militares y civiles españoles y mercenarios extranjeros.
3º.- Enriquecerse de una forma exagerada e ilegal hasta convertir a su familia en una de las más grandes fortunas de Europa y el mundo, recibiendo sospechosas donaciones y créditos personales desde el exterior y realizando substanciosos negocios aprovechándose de su omnímodo poder institucional y su inviolabilidad ante la ley. Lo que ha propiciado que en treinta años su fortuna se haya elevado, según prestigiosas publicaciones extranjeras (en España el mutismo en todo lo referente a la familia real es absoluto), a la importantísima suma de 1.790 millones de euros (300.000 millones de pesetas). Cifra ésta nunca desmentida por La Zarzuela.
4º.- Ejercer la corrupción continuada y generalizada, al recibir y aceptar como rey y jefe del Estado regalos y donaciones multimillonarias de empresarios y particulares (yates, coches, petrodólares para apoyar la reconquista de Kuwait…)
5º.- Desviar fondos reservados del Estado para pagar sus aventuras galantes y los chantajes de alguna de sus numerosas amantes, como el que tuvo que hacer frente a partir del año 1994 tras su larga relación amorosa de 15 años de duración con una bella vedette del espectáculo español. Que nos ha costado a los contribuyentes españoles más de 500 millones de pesetas, pagados con los fondos reservados del CESID, Presidencia del Gobierno y Ministerio del Interior.
6.- Un presunto asesinato (el simple homicidio ya fue aceptado en su día por él mismo y su familia) cometido en sus años mozos, ya que el 29 de marzo de 1956, con 18 años de edad y siendo un distinguido cadete de la Academia General Militar de Zaragoza, con seis meses de instrucción militar intensiva en su haber y otros seis de instrucción premilitar (experto por lo tanto en el uso y manejo de toda clase de armas portátiles del Ejército español) mató, estando sólo con él y en muy extrañas circunstancias que nunca han sido aclaradas, de un tiro en la cabeza procedente de su propia arma a su hermano Alfonso, de 14 años, el preferido de su padre, don Juan de Borbón. Quien, según muchos políticos del entorno de éste, iba a ser elegido por el conde de Barcelona para sucederle en sus derechos dinásticos a la corona de España ante el proceder de Juan Carlos que ya en esas fechas manifestaba una irregular y perruna obediencia a Franco con vistas a acceder al trono saltándose a su propio padre.
En relación con este turbio asunto (que ha permanecido cincuenta años en el más absoluto de los secretos), el citado trabajo de investigación desmonta una tras otra todas las hipótesis tejidas en su día por la propia familia de Juan Carlos y el dictador Franco para hacer creer a los españoles que todo fue un desgraciado accidente. Supuesto accidente que nunca fue investigado ni por la justicia portuguesa ni por la española, civil o militar, siendo el homicida en aquellas fechas un profesional de las Fuerzas Armadas españolas.
De todos estos presuntos delitos cometidos por el rey Juan Carlos I, que recoge el ya repetidas veces comentado trabajo de investigación, se presentan abundantes indicios de culpabilidad. De la mayoría de los cuales, por otra parte, han tenido constancia en los últimos años las elites mejor informadas de este país (políticos, periodistas, líderes sociales…) pero sin atreverse a denunciarlos y, mucho menos, a perseguirlos. El historiador militar que formula el presente escrito ha decidido ahora darles publicidad en forma de libro para conocimiento de todos los españoles. Libro que, por otra parte, pasados ya dos meses desde su publicación, no ha sido desmentido en ninguno de sus extremos ni por la propia Casa Real española ni por autoridad alguna. Hasta el momento también, tanto el Congreso como los demás poderes del Estado han “callado y otorgado”.
En vista de ello, constituidas ya las nuevas Cortes Generales salidas de la voluntad popular expresada el 9 de marzo pasado y comenzado con ello una nueva legislatura, me dirijo a VE como presidente del Congreso de los Diputados para, en virtud de lo que contempla el ya citado artículo 77.1 de la Carta Magna española, exigir la creación de la ya repetidas veces solicitada Comisión parlamentaria que proceda de inmediato a estudiar e investigar las ya muy claras responsabilidades del monarca español en los hechos comentados con anterioridad y que resumo de nuevo:
1º.- La llamada durante años “intentona involucionista del 23-F” y que en realidad no fue tal sino una chapucera maniobra borbónica de altos vuelos, al margen de la Constitución y de las leyes, para cambiar el Gobierno legítimo de la nación en provecho de la Corona.
2º.- La creación y organización de los autoproclamados Grupos Antiterroristas de Liberación (GAL), compuestos por determinados estamentos de los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado y del Ejército (de los que el monarca español tuvo conocimiento antes de que empezaran a actuar a través de documentos reservados del CESID) y que cometieron, con métodos expeditivos criminales, por lo menos veintiocho asesinatos de Estado y un secuestro.
3º.- El sorprendente y rápido enriquecimiento de su familia (en treinta años ha pasado de la indigencia más absoluta a disponer de una de las mayores fortunas de Europa, según informaciones de toda solvencia que no han sido desmentidas por La Zarzuela).
4º.- La aceptación continuada de regalos y donaciones por parte de particulares (yates, coches…) que lógicamente harían los interesados persiguiendo algo a cambio.
5º.- Los pagos con fondos reservados de Presidencia del Gobierno y de los ministerios de Defensa e Interior para enfrentar el chantaje de determinada vedette del espectáculo español, que disponía de comprometedores vídeos sexuales con el rey Juan Carlos.
6º.- La desgraciada muerte del infante D. Alfonso de Borbón en “Villa Giralda” (residencia de los condes de Barcelona en Estoril) el 29 de marzo de 1956 y que al hilo de los análisis incluidos en el trabajo de referencia dejan bastante claro que el supuesto accidente pudo ser en realidad un fratricidio premeditado. Mis estudios como militar y como experto en armas dejan muy pocas dudas al respecto. Como tal hecho nunca fue investigado por la justicia (ni portuguesa ni española) exijo, como historiador y ciudadano español, que se abra un proceso clarificador sobre el mismo, exhumando si es preciso los restos del infante que reposan en el Monasterio de El Escorial e interesando del ministerio de Defensa la documentación que pueda obrar sobre aquel homicidio en los archivos de la Academia General Militar de Zaragoza, con el fin de que expertos judiciales y técnicos en balística y teoría del tiro puedan hacer sus evaluaciones y aclarar definitivamente el misterio que encierra aquél luctuoso suceso de la historia de España. Y dejando abierto el camino para que los jueces establezcan las responsabilidades penales a las que todavía debiera enfrentarse Juan Carlos de Borbón, ya que en aquella época no estaba cubierto constitucionalmente por ningún manto de inviolabilidad o irresponsabilidad y sólo era un profesional del Ejército español (cadete de la Academia General Militar de Zaragoza), sujeto por lo tanto a las leyes penales castrenses.
Responsabilidades que podrían ser de carácter penal pero, con toda seguridad, históricas y políticas pues si se demostrara la culpabilidad del actual rey de España, habría que reescribir con toda urgencia la historia de este país.
Hasta aquí, señor presidente del Congreso de los Diputados, los presuntos delitos cometidos por el actual rey de España, tanto en su ya largo reinado como en sus años juveniles de caballero cadete en la Academia General Militar. Que este modesto historiador militar y coronel del Ejército no está dispuesto a que queden ocultos entre las bambalinas de la historia y sin su correspondiente condena, sea esta penal, moral o histórica. Por ello le reitero una vez más la solicitud de que todos estos hechos sean estudiados, investigados y analizados en profundidad, y cuanto antes, por una Comisión parlamentaria (auxiliada por los correspondientes expertos), ya que sin duda debe ser ese foro parlamentario, como suprema expresión de la soberanía popular, el que promueva inicialmente las acciones pertinentes, de tipo judicial o político, que permitan aclarar tan graves e importantes cuestiones. Que afectan al país en general y, sobre todo, a su historia pues no deja de ser un auténtico sarcasmo y una burla al pueblo español que ya figure en los libros de historia de este país como máximo salvador de la democracia y de las libertades de sus ciudadanos aquél que fue el primero en ponerlas en peligro autorizando el golpe de Estado del que, según la angelical teoría oficial, nos salvó a todos.
Ante esta Comisión debería comparecer el propio rey Juan Carlos (ya se pidió su presencia ante el Tribunal Militar de Campamento en el año 1982 para que contestara a las acusaciones de golpismo vertidas en su contra por algunos acusados y testigos en el golpe del 23-F) pues una cosa es que su persona sea, a día de hoy, constitucionalmente inviolable y no sujeta a responsabilidad y otra muy distinta el que no pueda y deba comparecer ante los legítimos representantes del pueblo para dar a conocer su versión sobre unos hechos gravísimos de la reciente historia de España en los que él ejerció el papel de protagonista absoluto.
Y por último, señor presidente del Congreso de los Diputados, si tanto esa Cámara como los demás poderes del Estado optan, una vez más, por tomarse mis denuncias contra el rey Juan Carlos I a título de inventario, es decir, como si estuvieran formuladas contra el históricamente preclaro e insigne Alfonso X el Sabio en lugar de a menor gloria del, a todas luces, menos docto y ejemplar personaje que en estos momentos ocupa la Jefatura del Estado español a título de rey por deseo testicular del dictador Franco, este historiador militar (que le recuerdo, por si lo ha olvidado, fue encarcelado y separado abruptamente de su carrera por un ministro de Defensa de su partido, en 1990, por reivindicar, con conocimiento de causa, un Ejército profesional para España; aspiración que consiguió en 1996) se verá obligado moralmente a pedir amparo internacional en la instancia judicial o mediática que estime oportuna y conveniente, incluido si fuera preciso el Tribunal Penal Internacional. Porque no deja de ser un contrasentido y un esperpento jurídico que la Audiencia Nacional española, a través de su “juez estrella” Baltasar Garzón, se dedique a perseguir jefes de Estado extranjeros, presuntos genocidas, terroristas y responsables de crímenes de lesa humanidad, y no haya llamado siquiera a declarar al máximo responsable de los asesinatos de los GAL (crímenes de Estado que no prescriben ni deben contemplar en su enjuiciamiento inviolabilidad alguna): el rey Juan Carlos I. Quien recibió precisa y abundante información reservada del CESID en su momento (la famosa Acta Fundacional y otros documentos) sobre la preparación y pronta puesta en ejecución de la llamada “guerra sucia” contra ETA. Y no hizo nada por evitarla.
Y espero, señor presidente, que no tome estas mis últimas palabras como una amenaza (jamás me permitiría semejante libertad contra el máximo representante del pueblo soberano y tercera autoridad del Estado) sino como una respetuosa advertencia de un ciudadano español que ha dedicado toda su vida a la defensa de este país, que sólo ha recibido a cambio represiones y sinsabores y que, desde luego, como le enseñaron hace ya muchos años en una Academia Militar, no va a cejar en la lucha por sus ideales y convicciones.
España no puede tener ni un minuto más en la Jefatura del Estado a un hombre de pésima catadura moral, homicida confeso (que no ha pagado todavía por su delito), presunto asesino y también, en grado de presunción por el momento, golpista, malversador de fondos públicos y terrorista de Estado.
Le adjunto, señor presidente del Congreso, copia del Informe remitido en septiembre de 2005 y febrero de 2007 a su predecesor en el cargo.
Firmo el presente escrito en Alcalá de Henares a 4 de abril de 2008"
Recomiendo que veáis este video de Benjamin Fulford en el que habla de la tecnología del proyecto HAARP estadounidense para provocar terremotos, tsunamis, dirigir las lluvias(crear sequías), etc... y los compara con Al Capone pero a otro nivel claro: implicando a pueblos enteros que mueren en catástrofes "naturales" provocados con esta tecnología para chantajear a los gobiernos de los países afectados.
Para rematar el tema os pongo un video que habla un poco de Nicola Tesla y del HAARP: uno de sus mal utilizados inventos.
También es muy interesante la entrevista emitida en el 3/24 de Televisió de Catalunya que podéis ver a continuación, subtitulado al castellano (español) para los que no entiendan bien el catalán, en la que Josep Pàmies de la plataforma "Som el que sembrem" ("somos lo que sembramos"), explica increíblemente bien para los que no somos expertos en el tema, el problema de los transgénicos: ¿quién los fábrica?(grandes farmacéuticas), ¿porqué se prohibieron en Francia, Alemania o Suiza? y nos cuenta lo que están haciendo para intentar liberarnos de éstos, nuestros enemigos los transgénicos asesinos...
Aprovecho también el momento para añadir que el aspartamo, que está presente en casi todos los chicles sin azúcar (la mayoría, hoy en día) y en la sacarina, por supuesto también es transgénico y es muy malo.
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"Ziofobia" de John Kaminski, escritor norteamericano
"Quiero dejarte algo muy en claro: No te preocupes por la presión norteamericana sobre Israel. Nosotros, el pueblo judío, controlamos norteamérica, y los norteamericanos lo saben."
- Ariel Sharon, Primer Ministro israelita a Shimon Perez
"Nuestra raza es una raza de amos. Somos Dioses divinos en este planeta. Somos tan diferentes de la razas inferiores como ellos lo son de los insectos. De hecho, comparados con nuestra raza, las otras razas son bestias y animales, a lo más ganado. Las otras razas son consideradas como el excremento humano. Nuestro destino es gobernar sobre las razas inferiores. Nuestro reino terrenal será gobernado por nuestro líder con vara de hierro. Las masas lamerán nuestros pies y nos servirán como nuestros esclavos."
-Menechem Begin, Primer Ministro Israelita
"Un millón de Árabes no tienen el valor de una uña Judía".
- Rabino Yaacov Perrin (NY Dayly News, 28 de feb. de 1994, p.6)
Esto no es para acusar de asesinato masivo premeditado. Pero la conducta de Israel, el estado judío, está hasta ahora tan abajo del mínimun básico de la decencia humana que uno no puede sino emitir una reprimida risa cínica ante las depredaciones diarias de este "baluarte de la democracia en el Medio Oriente". De hecho, después de sus últimos ataques contra la decencia humana - la invasión de su vecino Líbano - qué siguió inmediatamente después de una nueva escalada en el nivel de depravación contra los sitiados Palestinos y que también aparece como el prólogo de una guerra más amplia de los poderes Occidentales que intentan convertir a Irán en un infierno en llamas - Israel está simplemente llevando a cabo sus sagradas órdenes de destruir o esclavizar a todas las personas del mundo que no sean judíos.(CONTINÚA DEBAJO DEL VIDEO)
Y utilizando al ejército norteamericano como su mano de obra para el genocidio.
A los que se les ha lavado el cerebro (qué son casi todos), esto parece como algún tipo de encendido antisemitismo. Llámelo Zio-fobia. Pero observe los hechos. Caos por todas partes, todos ellos fomentados por fuerzas oscuras que no pueden ser aprehendidas, pero que perduran como una clase de fantasmas producto de los medios de comunicación, que cometen atrocidades, culpando tanto a ellos como a otros de fomentar la violencia que ellos necesitan para cosechar las máximas ganancias . ¿Es esta la fórmula israelita o qué?
Pero la pregunta persiste en la mentes de la mayoría de la gente: ¿Es la Zio-fobia un miedo real, o simplemente una errada proyección contra un grupo inocente de personas que han sido mal comprendidas durante todos estos siglos?
Considere la violencia de las falsas banderas. ¿Comprende? (CONTINÚA DEBAJO DEL VIDEO)
La Violencia de las falsas banderas consiste en cometer un crimen y culpar en primer lugar a otro y luego atacar a quien se ha culpado. ¿Capta ahora la realidad de la situación política de hoy? ¿Ve usted cuan a menudo esto ha sucedido?
Esto requiere conocer algo sobre la explosión del Hotel Rey David, el Asunto Lavon, el ataque al USS Liberty, el estallido del Lockerbie, y por último pero no menor, sept/11, las torres gemelas. Las palabras de Netanyahu perduran en la niebla de ozono de la memoria. "Ésto, (el ataque al WTC) es algo muy bueno para Israel.... " (CONTINÚA DEBAJO DEL VIDEO)
La pregunta es: ¿Es la Zio-fobia real o imaginaria?
Israel prepara terroristas en el Líbano para lanzar proyectiles sobre Israel. El daño es mínimo, pero Israel nunca ha dudado en sacrificar unos pocos de los suyos para que el juego parezca real. Bingo. Está la excusa para ampliar sus fronteras: arregle todo para que un soldado sea secuestrado en Gaza como pretexto para el exterminio final de los Palestinos. ¿Sucedieron estas cosas? ¿Por qué han estado sucediendo en Israel por más de un siglo? ¿Por qué siguen sucediendo?
Y mucho peor, para todos,¿Por qué norteamérica se ha transformado en un estado controlado por los Judíos que flagela al mundo entero con su insaciable apetito financiero y falta de conciencia?
¿Estamos aquellos con Zio-fobia meramente engañándonos con una incorrecta interpretación de los hechos o estas cosas están realmente pasando?
¿Están todas esas personas inocentes en la Franja de Gaza realmente muertas?
¿Tienen los judíos conciencia? Esto no es antisemita. Es una pregunta real.
Simplemente mire las fotos de esos niños muertos en el Líbano. Pídale a una anciana Palestina que le cuente sobre Jenin.
O haga lo que yo hice: Pregúntele a la gente en Iranian TV: ¿Quién está fomentando la violencia entre las sectas musulmanas en Irak? La respuesta que usted consigue es un silencio absoluto.
Lo mismo pasa al preguntarle a los norteamericanos sobre septiembre 11. Silencio absoluto.
Pero cuando usted mira en los ojos de esas personas, usted sabe que ellos saben, pero tiene miedo de decirlo.
¿Puede seguir esto? Israel no tiene un derecho legítimo para existir, excepto como brazo vigilante provocador de los billonarios Illuminati que controlan a los mismos gobiernos que están promoviendo una guerra, para profitar, contra el mundo. Los mismos gobiernos que controlan nuestras vidas. Los mismos gobiernos que nosotros apoyamos.
Muchas personas ya han comentado que Norteamérica está siendo rediseñada por Israel y los banqueros y magnates de los medios de comunicación judíos que controlan la mayor parte del pensamiento mundial. Norteamérica está siendo diseñada para ser la nueva Alemania, completamente destruida y deformada en esclavitud por la influencia judía. Y, bajo el castigo de la ley, no se permite hablar sobre ciertas cosas. ¿Puede usted decir "Holocuento"? . ¿Qué es ese bloqueo mental que le hace aceptar la versión judía del Holocausto y luego no puede criticar la lasciva matanza de civiles libaneses por parte de Israel? ¿Piensa usted que existe alguna conexión?
Israel no está bajo ninguna amenaza que no sea aquella que ha creado por si misma en su engañoso e interminable intento por desestabilizar el mundo entero para que pueda extender sus fronteras. Y esto se presenta en los medios de comunicación de norteamérica como heroísmo. Es presentado en las redes de televisión de propiedad de los judíos que la mayoría de los norteamericanos aún consideran como esencialmente imparciales.
Y allí rueda el trágico cuento. Las fuerzas armadas norteamericanas participan en una estafa que está llegando a todos. La amenaza del terrorismo ha sido inventada totalmente por las agencias de inteligencias Occidentales, para garantizar un enfoque en un enemigo que ha sido creado esencialmente por estas mismas personas.
Es un enemigo perfecto en una estafa perfecta, porque garantiza una guerra interminable, ya que el enemigo, que en la realidad no existe, nunca puede ser atrapado.
Pero todos los días, las acciones de Israel alcanzan nuevos niveles de depravación.
Y quizá ahora, el mundo está comenzando finalmente a entender.
La vieja frase "Usted no puede creer lo que usted leyó en los periódicos" está alcanzando nuevos niveles de relevancia. Ahora, su vida depende de su no creer en la versión oficial de lo que está pasando.
Muchos también han comentado que el estado de los medios de comunicación norteamericanos han alcanzado los niveles del viejo estilo Soviético de control mental (también creado por los medios de comunicación judíos), sólo que los norteamericanos han rendido voluntariamente sus habilidades de percepción.
Pero los implacables horrores de Israel son imposibles de ignorar. Contemplándolos nos permite identificar claramente la causa de ciertos problemas, como es la destrucción del mundo para obtener beneficios. Tal como decimos, los poderes se están preparando para la destrucción y las ventas tras incendios de otros países. ¿Recuerda cuánto de su dinero fue usado para arreglar los ficticios contratos de "reconstrucción" en Irak? ¿Ha visto algo reconstruido? No. Y la destrucción deliberada de sociedades no-judías continúan - con su apoyo.
Junte los hechos relevantes. Vea la magnitud de esta sombra de engaños y depravación que colorean todas nuestras vidas.
Cuando usted lo haga - si aún está vivo - comprenderá que usted tiene un caso rabioso de Zio-fobia. Y está perfectamente justificado. Todas estas cosas limitan la libre expresión y asesinan personas inocentes.
Decidir que hacer acerca de esto, es una pregunta mucho más difícil. Existe la posibilidad que su sueldo dependa de mantener su boca cerrada.
Éste es el dilema para todos, sobre todo para aquellos con familias. ¿Seguirá adelante avanzando y con la esperanza que no sean muchas las personas asesinadas (opción gruesa) o arriesga la seguridad de su propia familia hablando contra la demencia?
Ésta es la pregunta más importante de nuestro tiempo. De cualquier tiempo.
El hecho que nunca ha sido contestada adecuadamente es exactamente la razón por que la prospección para el futuro de la humanidad es tan oscuro como se está volviendo ahora mismo.
Aquí hay una sugerencia sobre qué hacer, finalmente.
Pídale a los judíos de su cercanía que le cuenten la historia de Israel. Y entonces atrápelo en su mentira.
A Israel se le permite hacer lo que hace porque la judería norteamericana lo permite. Todos los judíos apoyan la existencia de Israel como una patria para los judíos porque ellos son perseguidos por el mundo, o así continúa la historia.
La pregunta clave para lograr una paz sensata en este planeta es.... ¿Por qué los judíos han sido siempre perseguidos?
Y, ¿Cómo esta persecución está relacionada con lo que está pasando ahora en Líbano, Gaza, Irak y en tantos otros lugares?
¿Existe una razón para esta persecución?, ¿No estará allí? La verdadera pregunta .... ¿Tiene usted el valor para verla?
¿O continuará usted manteniendo su boca cerrada por miedo a perder su sueldo?
¿Puede entender que las vidas de billones de personas dependen de cómo cada uno de nosotros de respuesta a esta pregunta?
John Kaminski es un escritor que vive en Gulf Coast de Florida cuyos escritos en Internet se publican en centenares de sitios web alrededor del mundo. www.johnkaminski.com
- Ariel Sharon, Primer Ministro israelita a Shimon Perez
"Nuestra raza es una raza de amos. Somos Dioses divinos en este planeta. Somos tan diferentes de la razas inferiores como ellos lo son de los insectos. De hecho, comparados con nuestra raza, las otras razas son bestias y animales, a lo más ganado. Las otras razas son consideradas como el excremento humano. Nuestro destino es gobernar sobre las razas inferiores. Nuestro reino terrenal será gobernado por nuestro líder con vara de hierro. Las masas lamerán nuestros pies y nos servirán como nuestros esclavos."
-Menechem Begin, Primer Ministro Israelita
"Un millón de Árabes no tienen el valor de una uña Judía".
- Rabino Yaacov Perrin (NY Dayly News, 28 de feb. de 1994, p.6)
Esto no es para acusar de asesinato masivo premeditado. Pero la conducta de Israel, el estado judío, está hasta ahora tan abajo del mínimun básico de la decencia humana que uno no puede sino emitir una reprimida risa cínica ante las depredaciones diarias de este "baluarte de la democracia en el Medio Oriente". De hecho, después de sus últimos ataques contra la decencia humana - la invasión de su vecino Líbano - qué siguió inmediatamente después de una nueva escalada en el nivel de depravación contra los sitiados Palestinos y que también aparece como el prólogo de una guerra más amplia de los poderes Occidentales que intentan convertir a Irán en un infierno en llamas - Israel está simplemente llevando a cabo sus sagradas órdenes de destruir o esclavizar a todas las personas del mundo que no sean judíos.(CONTINÚA DEBAJO DEL VIDEO)
Y utilizando al ejército norteamericano como su mano de obra para el genocidio.
A los que se les ha lavado el cerebro (qué son casi todos), esto parece como algún tipo de encendido antisemitismo. Llámelo Zio-fobia. Pero observe los hechos. Caos por todas partes, todos ellos fomentados por fuerzas oscuras que no pueden ser aprehendidas, pero que perduran como una clase de fantasmas producto de los medios de comunicación, que cometen atrocidades, culpando tanto a ellos como a otros de fomentar la violencia que ellos necesitan para cosechar las máximas ganancias . ¿Es esta la fórmula israelita o qué?
Pero la pregunta persiste en la mentes de la mayoría de la gente: ¿Es la Zio-fobia un miedo real, o simplemente una errada proyección contra un grupo inocente de personas que han sido mal comprendidas durante todos estos siglos?
Considere la violencia de las falsas banderas. ¿Comprende? (CONTINÚA DEBAJO DEL VIDEO)
La Violencia de las falsas banderas consiste en cometer un crimen y culpar en primer lugar a otro y luego atacar a quien se ha culpado. ¿Capta ahora la realidad de la situación política de hoy? ¿Ve usted cuan a menudo esto ha sucedido?
Esto requiere conocer algo sobre la explosión del Hotel Rey David, el Asunto Lavon, el ataque al USS Liberty, el estallido del Lockerbie, y por último pero no menor, sept/11, las torres gemelas. Las palabras de Netanyahu perduran en la niebla de ozono de la memoria. "Ésto, (el ataque al WTC) es algo muy bueno para Israel.... " (CONTINÚA DEBAJO DEL VIDEO)
La pregunta es: ¿Es la Zio-fobia real o imaginaria?
Israel prepara terroristas en el Líbano para lanzar proyectiles sobre Israel. El daño es mínimo, pero Israel nunca ha dudado en sacrificar unos pocos de los suyos para que el juego parezca real. Bingo. Está la excusa para ampliar sus fronteras: arregle todo para que un soldado sea secuestrado en Gaza como pretexto para el exterminio final de los Palestinos. ¿Sucedieron estas cosas? ¿Por qué han estado sucediendo en Israel por más de un siglo? ¿Por qué siguen sucediendo?
Y mucho peor, para todos,¿Por qué norteamérica se ha transformado en un estado controlado por los Judíos que flagela al mundo entero con su insaciable apetito financiero y falta de conciencia?
¿Estamos aquellos con Zio-fobia meramente engañándonos con una incorrecta interpretación de los hechos o estas cosas están realmente pasando?
¿Están todas esas personas inocentes en la Franja de Gaza realmente muertas?
¿Tienen los judíos conciencia? Esto no es antisemita. Es una pregunta real.
Simplemente mire las fotos de esos niños muertos en el Líbano. Pídale a una anciana Palestina que le cuente sobre Jenin.
O haga lo que yo hice: Pregúntele a la gente en Iranian TV: ¿Quién está fomentando la violencia entre las sectas musulmanas en Irak? La respuesta que usted consigue es un silencio absoluto.
Lo mismo pasa al preguntarle a los norteamericanos sobre septiembre 11. Silencio absoluto.
Pero cuando usted mira en los ojos de esas personas, usted sabe que ellos saben, pero tiene miedo de decirlo.
¿Puede seguir esto? Israel no tiene un derecho legítimo para existir, excepto como brazo vigilante provocador de los billonarios Illuminati que controlan a los mismos gobiernos que están promoviendo una guerra, para profitar, contra el mundo. Los mismos gobiernos que controlan nuestras vidas. Los mismos gobiernos que nosotros apoyamos.
Muchas personas ya han comentado que Norteamérica está siendo rediseñada por Israel y los banqueros y magnates de los medios de comunicación judíos que controlan la mayor parte del pensamiento mundial. Norteamérica está siendo diseñada para ser la nueva Alemania, completamente destruida y deformada en esclavitud por la influencia judía. Y, bajo el castigo de la ley, no se permite hablar sobre ciertas cosas. ¿Puede usted decir "Holocuento"? . ¿Qué es ese bloqueo mental que le hace aceptar la versión judía del Holocausto y luego no puede criticar la lasciva matanza de civiles libaneses por parte de Israel? ¿Piensa usted que existe alguna conexión?
Israel no está bajo ninguna amenaza que no sea aquella que ha creado por si misma en su engañoso e interminable intento por desestabilizar el mundo entero para que pueda extender sus fronteras. Y esto se presenta en los medios de comunicación de norteamérica como heroísmo. Es presentado en las redes de televisión de propiedad de los judíos que la mayoría de los norteamericanos aún consideran como esencialmente imparciales.
Y allí rueda el trágico cuento. Las fuerzas armadas norteamericanas participan en una estafa que está llegando a todos. La amenaza del terrorismo ha sido inventada totalmente por las agencias de inteligencias Occidentales, para garantizar un enfoque en un enemigo que ha sido creado esencialmente por estas mismas personas.
Es un enemigo perfecto en una estafa perfecta, porque garantiza una guerra interminable, ya que el enemigo, que en la realidad no existe, nunca puede ser atrapado.
Pero todos los días, las acciones de Israel alcanzan nuevos niveles de depravación.
Y quizá ahora, el mundo está comenzando finalmente a entender.
La vieja frase "Usted no puede creer lo que usted leyó en los periódicos" está alcanzando nuevos niveles de relevancia. Ahora, su vida depende de su no creer en la versión oficial de lo que está pasando.
Muchos también han comentado que el estado de los medios de comunicación norteamericanos han alcanzado los niveles del viejo estilo Soviético de control mental (también creado por los medios de comunicación judíos), sólo que los norteamericanos han rendido voluntariamente sus habilidades de percepción.
Pero los implacables horrores de Israel son imposibles de ignorar. Contemplándolos nos permite identificar claramente la causa de ciertos problemas, como es la destrucción del mundo para obtener beneficios. Tal como decimos, los poderes se están preparando para la destrucción y las ventas tras incendios de otros países. ¿Recuerda cuánto de su dinero fue usado para arreglar los ficticios contratos de "reconstrucción" en Irak? ¿Ha visto algo reconstruido? No. Y la destrucción deliberada de sociedades no-judías continúan - con su apoyo.
Junte los hechos relevantes. Vea la magnitud de esta sombra de engaños y depravación que colorean todas nuestras vidas.
Cuando usted lo haga - si aún está vivo - comprenderá que usted tiene un caso rabioso de Zio-fobia. Y está perfectamente justificado. Todas estas cosas limitan la libre expresión y asesinan personas inocentes.
Decidir que hacer acerca de esto, es una pregunta mucho más difícil. Existe la posibilidad que su sueldo dependa de mantener su boca cerrada.
Éste es el dilema para todos, sobre todo para aquellos con familias. ¿Seguirá adelante avanzando y con la esperanza que no sean muchas las personas asesinadas (opción gruesa) o arriesga la seguridad de su propia familia hablando contra la demencia?
Ésta es la pregunta más importante de nuestro tiempo. De cualquier tiempo.
El hecho que nunca ha sido contestada adecuadamente es exactamente la razón por que la prospección para el futuro de la humanidad es tan oscuro como se está volviendo ahora mismo.
Aquí hay una sugerencia sobre qué hacer, finalmente.
Pídale a los judíos de su cercanía que le cuenten la historia de Israel. Y entonces atrápelo en su mentira.
A Israel se le permite hacer lo que hace porque la judería norteamericana lo permite. Todos los judíos apoyan la existencia de Israel como una patria para los judíos porque ellos son perseguidos por el mundo, o así continúa la historia.
La pregunta clave para lograr una paz sensata en este planeta es.... ¿Por qué los judíos han sido siempre perseguidos?
Y, ¿Cómo esta persecución está relacionada con lo que está pasando ahora en Líbano, Gaza, Irak y en tantos otros lugares?
¿Existe una razón para esta persecución?, ¿No estará allí? La verdadera pregunta .... ¿Tiene usted el valor para verla?
¿O continuará usted manteniendo su boca cerrada por miedo a perder su sueldo?
¿Puede entender que las vidas de billones de personas dependen de cómo cada uno de nosotros de respuesta a esta pregunta?
John Kaminski es un escritor que vive en Gulf Coast de Florida cuyos escritos en Internet se publican en centenares de sitios web alrededor del mundo. www.johnkaminski.com
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